Entre los planes de Pedro Sánchez al llegar a la presidencia del Gobierno no estaba la aprobación de un nuevo modelo de financiación autonómica. La “falta de tiempo” fue la razón que esgrimió. Pero ahora, y “si la legislatura concluye”, el jefe del Gobierno intentará que salga adelante, como le piden los presidentes autonómicos. Este miércoles lo ha hecho el presidente de Asturias, Javier Fernández, a lo que Sánchez ha respondido que, al menos, “se encauzará” la negociación.

El Gobierno no tira la toalla y ahora no ve imposible que pueda acordar con partidos políticos y comunidades un nuevo modelo de financiación autonómica. En los últimos días, el Ejecutivo iba deslizándose en esa dirección que es la que la mayoría de los presidentes autonómicos reclama. Si Sánchez consigue que la legislatura siga adelante —le quedan dos años— no tiene justificación que ni siquiera se intente. Esta es la posición de algunos presidentes, tanto del PP como del PSOE, y este miércoles se lo ha pedido el presidente de Asturias, Javier Fernández, en la reunión que mantuvieron en La Moncloa, dentro de la ronda de encuentros bilaterales del jefe del Gobierno con los presidentes autonómicos. “Pedro Sánchez considera imposible cerrar el modelo de financiación antes de las elecciones autonómicas del próximo año, pero si la legislatura se agota, algo que yo no sé, puede intentarse y cerrar el nuevo modelo”, ha dicho este miércoles el presidente asturiano.

Estas afirmaciones tienen relevancia porque el presidente del Gobierno había expresado la imposibilidad de que hubiera un nuevo modelo de financiación, caducado desde hace cuatro años, por falta de tiempo. Después de la reunión que celebró la semana pasada el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el discurso del Gobierno ha variado sensiblemente y ya no lo ve tan imposible. La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, que se reunió este pasado lunes con Sánchez, le pidió que se intentara cerrar un nuevo modelo y que los trabajos continuaran.

Después de agosto empezarán las negociaciones sobre el nuevo modelo, señalan fuentes gubernamentales. No hay certezas pero sí la voluntad de emprender el diálogo, que ha sido pospuesto año tras año hasta acumular un cuatrienio de retraso en la aprobación de un nuevo modelo de financiación para las comunidades autónomas.

Los actores de la negociación, presidentes autonómicos, líderes de los partidos políticos y el Gobierno, esencialmente el presidente y los titulares de Economía y Hacienda, no se engañan respecto a las muchas dificultades que entraña llegar a un acuerdo entre todas las comunidades autónomas cuando las diferencias de criterio y de situación son abismales.

Eso lo sabe muy bien Javier Fernández que este miércoles ante Sánchez ha defendido para la negociación del nuevo modelo de financiación el cálculo de las necesidades de gasto como criterio esencial. Sin embargo, las autonomías más ricas defienden la capacidad fiscal de cada una.

Petición al PP

Asturias (PSOE) coincide es este criterio con Galicia (PP), Castilla y León (PP), Aragón (PSOE) y Castilla-La Mancha (PSOE). Pero no con Baleares, Valencia y Andalucía (gobernadas por el PSOE), o con Madrid (Partido Popular).

La negociación debe ser multilateral, todas las comunidades de régimen común con el Gobierno, ha pedido Fernández al presidente del Ejecutivo. Sánchez ha entendido el mensaje: nada de una negociación distinta para Cataluña, ya que el marco debe acordarse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

En la reunión de hora y media con el presidente asturiano,trataron los problemas derivados de la demografía, las infraestructuras pendientes, el sistema de financiación y las dificultades de prescindir del carbón. La reunión ha sido “muy positiva”, según Fernández, que mantiene una relación distante con Sánchez desde el conflicto interno que vivió el PSOE en 2016, que dividió profundamente a esta organización, y cuya gestora presidió hasta la celebración de las primarias que ganó Sánchez en mayo del año pasado frente a Susana Díaz y Patxi López.

Sí hay acuerdo entre socialistas en pedir al PP que recapacite y apoye la senda de déficit que permitirá a las comunidades repartirse 2.500 millones de euros para gasto social.

 

 

FUENTE: ELPAIS