RUBÉN GONZÁLEZ

 

Es cierto que la excelsitud que supone ser Secretario General del Partido Socialista en Mazarrón nunca es sencillo. Sin embargo, hay cargos envueltos en una serie de circunstancias que diría les otorgan un valor añadido que merece reconocerse, como el conseguido por Gaspar Miras en su discreta trayectoria política.

El suyo es el premio al tesón y la constancia, lleva superando durante años todos los inconvenientes que le han ido saliendo al paso, trabajando inamovible por un proyecto de pueblo por el que lucha y cree con el  objetivo ineludible de llegar a donde ha llegado, el liderazgo de partido político que le apasiona.

Porque solo así, con pasión y esfuerzo, se puede combatir el desánimo y los problemas varios lustros instalados en la agrupación socialista mazarronera. Incluso éste último año nada ha sido fácil para el, ser de los más implicados, leales y preparados de la militancia más fidedigna, parecía por momentos insuficiente para darle siquiera una merecida oportunidad ante su esperado desafío.            

La elección de Miras para dirigir el partido como de candidato a Regidor ha sido tan previsible como justificada. Su briega y la de los suyos por la consecución del cargo desde el convencimiento de que esfuerzo y sagacidad, junto con una gran aptitud para aprender deberían ser un aval solvente para su éxito político. Hubo momentos en que se asomó al abismo del desastre mal influenciado, pero jamás se rindió.

Ahora todo eso es pasado, una historia que ha forjado el carácter de un luchador que, a pesar de zancadillas, presiones y traiciones, puede seguir dando pasos al frente con la tranquilidad de una labor leal por el partido en el que cree, con paso firme y más confianza que en el pasado.

Y nadie cuestionará su capacidad, no tendrá que seguir demostrando día a día que es tan valido como el que más para liderar el cambio y sacar a Mazarrón  del caos engendrado. Por eso es un líder tan especial para un puesto merecido que en C/Progreso deben celebrar. Enhorabuena socialistas.