Marta Rovira, la secretaria general de Esquerra Republicana , se fuga de la justícia. Así, la dirigente de ERC se suma al expresidente Carles Puigdemont y a su compañero de partido el exconsejero Antoni Comín. Rovira lo ha anunciado en una carta que ha mandado a la militancia de su partido horas antes de la cita que tenía prevista hoy con el juez de Tribunal Supremo Pablo Llarena.

«Hoy emprendo un camino duro, un camino que, desgraciadamente, tantos otros que nos preceden han tenido que coger. El camino del exilio. No puedo ocultar la profunda tristeza que siento de alejarme de tanta gente que quiero -y que quiero mucho», afirma en su misiva, a la que ha tenido acceso ABC.

Rovira debía presentarse este viernes ante el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que investiga la causa del proceso soberanista en Cataluña,. El juez dará este viernes un impulso decisivo al procedimiento y para ello ha citado a todas las partes personadas -la Fiscalía, la Abogacía del Estado, la acusación popular ejercida por Vox y las defensas de 22 de los investigados (todas menos los de los seis que permanecen huidos)-.

Con su fuga -con destino desconocido- Rovira condena a la prisión provisional a sus compañeros de partido y de la causa independentista, que dificilmente obtendrán la libertad condicional tras la fuga de Rovira, que a diferencia de muchos de sus correligionarios, sí conservaba su pasaporte.

«El exilio será un camino duro, pero es la única forma que tengo de recuperar mi voz política. Es la única forma que tengo de levantarme en contra del Gobierno del PP, que persigue todo el que está a favor de votar, y que castiga cualquiera que intenta cambiar el prestablecido y lo establecido», argumenta Rovira en su misiva a la militancia republicana.

Por su hija Inés

La diputada de ERC también se refiere a su hija, como motivo, y a la vez, condicionante, de su huida: «Tengo una hija, Inés. Las madres saben cómo la quiero. Y como de fuerte es el sentimiento de darle todo lo que le pueda dar. El exilio me permitirá hacerle de madre, y se lo merece. Mucho», agrega.

 

 

 

FUENTE: ABC