¡¡¡BIEEEEEN, YA SOMOS TODOS CASTOS FEMINISTAS!!!

 

CINISMO SIN PALIATIVOS EN UNA DEMOCRACIA INMADURA Y MALTRATADA que amaestran en el escenario español media docena de políticos de vía estrecha y sus partidos que son como ejércitos al ataque, varios de ellos apoyados, tres como máximo, por la retaguardia sindical que durante dos décadas han vivido de las rentas de sus afiliados, de los contribuyentes, de las empresas y de las haciendas públicas, cuyos mayores méritos son enfrentarnos en los parlamentos, regionales, nacional y municipales o convocarnos a tirarnos a las calle, plazas y montes para organizar ruido, mucho ruido y escasa cosecha de nueces y dividirnos con burdo maniqueísmo, en buenos y malos, en fachas y rojos. España desde la llegada del populismo se ha ITALIANIZADO, y tenemos hasta más de un Berlusconi con sus tramas de medios de prensa. Radio, diarios, TV y digitales. El feo rostro del capitalismo desalmado y sin escrúpulos, que inventan la Coca Cola y su propia competencia, la Pepsi y la alternativa extremista aliada de un separatismo al servicio del sectarismo religioso, porque el comunismo y sus hermanos del comunismo real, es una religión de proyección mundial bien pagado con rublos, petrodólares, yihadistas y piastras.Y todos a la vez, tratan de darnos la vuelta. Algunos pocos llenos de santa ingenuidad nos llaman para derribar gobiernos, cuando lo que hay que cambiar son los tres grandes sistemas globales por tres vías. El diálogo, los principios y el sentido humano de la vida,y como árbitro la justicia, el Estado de Derecho en libertad.

 

Y hasta aquí seguimos, como el pasado día ocho DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER, una fiesta pero ningún paro ya que el 80 % de las plantillas trabajaron, las que pueden. Otras amagando el paro. España es una nación tan pobre al punto de que muy pocos políticos con sus equipos de asesores digitales, sacan de sus sombreros mágicos dos ideas seguidas que llenen sus cabezas distraídas en otras ideas, que no son las nuestras. Como de la mañana a la noche sumarse al colectivo feminista decente o extremista de importación, como aquella masa de demócratas que surgieron a millones muerto a las pocas horas de fallecer el dictador, y repartiendo carnets de demócratas de toda la vida o ejerciendo de Oposición silenciosa y desconocida durante los cuarenta años de franquismo. Años después,ya en el siglo XXI, hace un lustro llegó a la carrera la caballería financiada por los enemigos de nuestras libertades, cultura, civilización y creencias, que juraban que los únicos demócratas bendecidos por el cielo que abrieron a patadas, eran ellos y que de sus manos, manchadas de mugre leninista, eran los auténticos salvadores de todos nosotros, y faltara menos, paladines del feminismo que en otras naciones aliadas de sus caballos, las mujeres ejercían de esclavas, físicas, laborales, sexuales y un largo etcétera crapuloso. Ellas que fueron capaces de alcanzar el derecho al voto durante la República con la oposición de una izquierda inquisidora que temía que el voto de las españolas fuera un voto conservador, lo que se demostró falso hasta nuestros días.

 

 

La manipulación del mundo femenino no es un tema candente de hoy. Viene desde el principio de la humanidad. Las  religiones también han sido y son responsables de una marginación inadmisible. Cuando asistí al último Cónclave, en la Ciudad del Vaticano, que eligió Papa a Francisco, me impresionó  ver dos largas filas de cardenales sin que en ninguna de las dos figurara una mujer. Ni una de las decenas de miles que sirven entregadas a la Iglesia y en los puestos más comprometidos e inseguros para sus vidas y sus principios morales.Nunca Roma tuvo una papisa, aunque cuenta el teólogo católico disidente HANS KUNG una leyenda, al parecer incierta, de que hubo una, Juana, pero descubierta fue decapitada. Cuenta el teólogo austriaco que posteriormente otro Papa dió instrucciones para que en lo sucesivo, una vez elegido el Santo Padre correspondiente, se comprobase manualmente si lucía testículos o no, fórmula que unos años después fue anulada razonablemente.

 

La situación no ha mejorado a pesar del ferviente amor mariano del orbe católico, y no digamos en España que fue uno de los grandes países que más apoyó que la Virgen fuera declarada Inmaculada, alto fervor que se mantiene como sabemos en la región murciana en momentos delicados como las sequías que aprietan, y los huertanos hasta en agosto ruegan, rezando, que llueva.

 

Esa brecha feminista, a pesar de nuestro marianismo religioso, que no monclovita, se aferra como una lapa incomprensible, cuando está demostrado con ordenadores  y estadísticas que el número de santas y beatas está muy igualado en el santoral. En este aspecto de nuevo España se distingue sobre otras naciones. Somos una potencia religiosa feminista, paradoja que no corresponde con esa campaña extremista, cutre y maliciosa contra el machismo de los varones españoles que ha impulsado una Ley parcial, llamada de Violencia de Género, que se empeñan en llamar Machista la mayoría de las ultras de radio, TV y algunas colegas de la prensa escrita.Ha trascendido al resto de Europa hasta el punto de que a un hermano le preguntaron en un hotel de Lyon, Francia, sarcásticamente, que si era español y machista, explotador de nuestras preciosas y cariñosas mujeres. A mi me pasa en casa donde paso por ser una miaja machista, según me culpan esposa y resabiada nieta progre del ala populista, cuando yo me veo que soy un alma desolada y arrinconado en un sillón especial para abuelos solitarios.         

 

 

EPÍLOGO.- Bien, ya somos todos o nos hemos apuntado en  las listas millonarias de feministas moradas, que empleando un grupo o comando llegaron a penetrar en una capilla con los alegres pechos al aire. Les ha salido el tiro por la culata porque hasta MARIANO RAJOY se puso el trocico de tela violeta en la solapa y el mismísimo cardenal de Madrid. Unas doscientas mil personas, homos , lesbianas, heteros, feministas y machos cabríos se manifestaron por la tarde-noche del pasado día ocho, pero huelga parece que no, porque las amas de casa, esas maravillosas mujeres que nos cuidan y nos miman, y nosotros les correspondemos con cariño, estuvieron al pie del cañón y cientos de miles en sus puestos de trabajo. No era momento para ejercer la violencia con sus piquetes y todo.

 

Resultó hermosa la jornada, una fiesta, un carnaval, una feria llena de cariños y buenos deseos, pero me atrevo a decir que los resultados nos los veremos muy pronto, porque hemos salido a la calle y hasta nos hemos tirado al monte, aquí en la Región y peregrinando hasta Madrid, pidiendo agua, el cese de Ramón Luis, una justicia menos lenta y mano dura contra la corrupción, un AVE que se hace viejo y que el aeropuerto de Corvera vuele, pero para nada. En mi modesta opinión de ochenta y dos primaveras, os digo que no es cuestión de este u otro gobierno demócrata o populista, neocomunista o yihadista camuflado de liberal, sino del Sistema que necesita ir al taller, pero no por ese otro que nos quieren vender, fracasado y que ha costado sudores, lágrimas y dictaduras sanguinarias. Necesitamos una revolución dialogante, reformista, pacífica, basada en principios y sentimientos humanos,arbitrada por la justicia del Estado de Derecho hasta llegar a la igualdad, la solidaridad, y el bien común.Y cuidado, no hemos nacido machistas los seres humanos varones, es un problema de cultura, aunque si que no somos perfectos. Tampoco ellas van a subir al cielo metiendo la directa. Eso es una chalaura del beato Pablo Iglesias, Maduro y sus confluencias domesticadas.

 

Aquí se trata no de ser mujer u hombre, sino de ser competentes. Personalmente me rindo ante Inés Arrimadas si no se  estropea entre los nubarrones de la tormenta política española. Y no quiero terminar este análisis arrianista herida el alma, si existe, impresionado por la maldad humana en el caso de Gabriel, el niño de ocho años, toda una vida por delante, asesinado en el seno de algo que no parece una familia en la que amor no funciona, ni en esta sociedad nuestra que quieren dinamitar los verdugos y las verdugas que viven en la locura con corazones carentes de ternura o sencilla comprensión. Que se haga justicia y que la pena a perpetuidad se mantenga cuando hay motivos que no tienen perdón.Monstruos y monstruas. Excacto, nadie es perfecto.                     

 

 

J.J. CANO VERA