¿POLITICOS ESPAÑOLES?

 

El periódico EL PAÍS publica este lunes, a toda primera página,que los líderes regionales del PP piden cambios drásticos al Gobierno propiedad de Rajoy, reclamando al presidente mayor iniciativa política para FRENAR EL IMPULSO DE CIUDADANOS y la debacle en Cataluña ante unas hipotéticas elecciones autonómicas anticipadas. Todavía no he entendido, después de sesenta años de actividades políticas y profesionales en el periodismo de primera fila, en nuestros país y siete viviendo en tres naciones extranjeras, hasta qué grado de soberbia, insensatez, cinismo, avaricia, gula, codicia, kilos de lujuria desenfrenada, mas sectarismo y envidias, son capaces de llegar las manadas políticas que frecuentemente violan a sus naciones del alma y machacan libertades, cultura secular, democracia, justicia social y escalan a dentelladas el poder con el riesgo de despeñar a miles de millones de seres humanos que terminan en tragedias, gulags, hambrunas, muertes, guerras, persecuciones, torturas sistemáticas en una feroz marathon de drogados, anteponiendo intereses personales, de grupos, mafias, zocos en los que se vende de todo, partidos, mercados y grandes masas de selectos corruptos, todos ellos elegidos depositando papeletas en blancas urnas que vomitan fuego, lava y muerte, tras campañas electorales  envenenadas por la mentira, el peor arma utilizada en los combates y guerras políticas. Un circo de jaulas de oro previo pago. Los españoles, probablemente, seamos uno de los pueblos con más largas experiencias en el rodaje de películas descarnadas por la violencia que terminan hundiéndote en el insomnio. Una semana he tardado en leer un excelente libro titulado LOS PAPAS, los grandes de la Iglesia católica que han batido records miserables, hasta el siglo diecinueve. Un libro carente de odio, sino pleno de maestría histórica. En el Islam a la niñas les cortan el clítoris que es una fuente de placer humano, femenino. Los machistas son ellos, nada de violencia de género inhumano, sino progresismo pío que se acerca a Europa, por las rutas murcianas.

 

 

Todavía no he leído un libro de parecidos caracteres sobre la historia de España y sus numerosas etnias invasores multiculturales, pero cada día aprendo cómo nos dedicamos a destruir al adversario, que es el individuo que no piensa como usted y le atiza un navajazo en las espaldas o en el corazón debilitado y sin sangre para bombear. El titular del diario EL PAÍS me ha dado tristeza y hasta pena negra, el de «frenar los impulsos de Ciudadanos», la ingrata nueva consigna de las jerarquías del partido popular a sus líderes y militantes, cuando lo que pide la mayoría absoluta de los españoles y las españolas es llegar a un acuerdo o pacto o coalición de los constitucionalistas con gente decente para evitar una recaída en el estado de salud mental que ha conducido a la vieja nación española al manicomio catalán, a esas calles llenas de sanguinarias bestias machistas que nos señalan en el extranjero y a un Parlamento de vociferantes psicópatas ignorantes por incapaces de mantener un diálogo que nos conduzca a una Segunda Restauración adecuada a nuestra época, que hoy tratan de herir de gravedad la caballería populista de los neo Hunos de Atilas, los antisistemas para llenar los campos de concentración que ya levantaron hace ochenta años nazis, comunistas, capitalistas salvajes y los que izaron banderas del odio y el feroz sectarismo del arco iris mundial. 

 

 

Si la encuesta publicada ayer por EL PAÍS es cierta, aunque sea con un sesenta por ciento de rigor, tenemos la solución para lograr que los españoles y España remonten el vuelo al cielo que  busca asaltar Pablo Iglesias, los separatistas traidores y los delincuentes de la atrofiada política que apesta, acercardos a un cementerio de muertos vivientes, cobardes. Está muy claro lo que deseamos la mayoría silenciosa asustada. Un Gobierno de Unidad Democrática y Constitucional, elegido sabiamente, sin bichos peligrosos dentro que maten lo que debe ser una feliz idea conjunta. La acaban de levantar los socialistas y la derecha democristiana de Alemania Federal, y hasta en la Portugal hermana. Eso sí, llevando la voz cantante todos, como un coro de lujo formado por patriotas, esta palabra que a algunos les suena a fascismo u otro fascismo enterrador de la extrema izquierda que suena a yihadismo. Tomen nota don Mariano, don Pedro, don Albert y don Pablo . La elección tiene un camino . O España y los españoles los primeros o los partidos contaminados terminarán ahogados en el Mar Menor que huele a testículos podridos y navegando pateras. Llegaremos a ser otros refugiados nadando hacia Europa desde la pobre España, la Cataluña de locuras o la Murcia que levantando el  vuelo se estrelló en Corvera. Que dios nos dé la paz, hermanos de las diecisiete cofradías comunales. La octava maravilla global. Unas cofradías españoles derrochonas, hasta tal punto, que hay naciones de la Unión Europea que se quejan ante Rajoy, pidiendole que corte el grifo del dinero que se emplea para montar sediciones demenciales. Murcia, no, pero el despilfarro local roza la quiebra técnica que impide pagar las trampas que debe.  

 

 
 

EL ZORRO