La Guardia Civil ha perdido 5.886 efectivos durante las últimas dos últimas legislaturas en las que el PP ha asumido el Gobierno, desde 2011, cuando Mariano Rajoy llegó a la Moncloa, hasta el pasado mayo, cuando el líder de los populares dejó su sillón presidencial al socialista Pedro Sánchez, que había impulsado una moción de censura. La cifra representa un 7% de la plantilla total que el instituto armado tenía en ese primer año de mandato.

En concreto, en 2011 el cuerpo contaba con 82.692 funcionarios. El pasado mayo, cuando Rajoy dejó el poder, la institución había reducido su personal hasta los 76.806 guardias civiles. Así lo pone de manifiesto una respuesta parlamentaria del actual Gobierno remitida el pasado 29 de noviembre al PSOE, grupo al que pertenece Miguel Ángel Heredia, el diputado que había realizado la pregunta apenas un mes antes.

La corporación experimenta un receso de plantilla en la práctica totalidad de las provincias españolas durante el mencionado periodo. Tan solo Melillaexperimenta excepcionalmente un incremento. La ciudad autónoma pasa de los 602 efectivos que tenía en 2011, cuando el PP llegó al Gobierno, a los 629 que conformaban la plantilla en mayo de 2018, cuando los populares salen de Moncloa.

Las que más caen, por contra, son Guipúzcoa, que pasa de 1.135 a 778 guardias civiles; Vizcaya, que baja de 1.347 a 1.027 individuos; y Madrid, que reduce de 6.908 a 6.533 el número de componentes que prestan servicio en la provincia. En la capital de España, además, operan los agentes que trabajan en los denominados Servicios Centrales del instituto armado, que también disminuyen, aunque en este caso desde los 7.120 efectivos que había en 2011 a los 6.957 que terminaron en mayo de 2018.

Las cifras se han reducido entre las mencionadas fechas porque tanto durante el último periodo de José Luis Rodríguez Zapatero como en los primeros años de Rajoy la oferta de empleo público se redujo a cero. En las fuerzas de seguridad apenas se renovaba un 10% de la plantilla cuando llegó el PP. Las tornas comenzaron a cambiar al final del mandato del líder de los populares.

El pasado julio, el Boletín Oficial del Estado dio a conocer su última oferta de empleo público, que incrementaba notablemente los números respecto a los años anteriores caracterizados por la escasez de fondos en plena crisis económica. En concreto, el Gobierno aprobó más de 23.000 ofertas de empleo público para la Administración General del Estado, de las cuales 3.000 eran plazas para ingresar en la Policía Nacional (2.900 en la escala básica y 100 en la ejecutiva) y 2.095 para acceder a la Guardia Civil (2.030 para la escala de cabos y guardias y 65 para la de oficiales).
 
 

FUENTE: ELCONFIDENCIAL