La presidenta de la Junta de Andalucía, la socialista Susana Díaz, ya cuenta con una coartada perfecta para convocar elecciones anticipadas. Se la acaba de dar Ciudadanos, el cómodo socio en el que se ha apoyado desde que fue investida a mediados de 2015, después de una larga agonía parlamentaria que bloqueó la formación de gobierno durante más de dos meses.

Pero suenan tambores electorales y a Ciudadanos le conviene marcar distancias con el PSOE andaluz y despojarse de la imagen de fiel escudero de los socialistas. Por eso, el líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, lanzó un órdago a Susana Díaz el pasado miércoles y anunció que la formación naranjano se sentará a negociar los presupuestos de la Junta de Andalucía para el año 2019 si antes no se eliminan los aforamientos o se reforma la ley electoral, como Cs y los socialistas acordaron hace tres años en el pacto de investidura.

El posible bloqueo a las cuentas andaluzas que ahora plantea Ciudadanos es la excusa que estaba esperando Susana Díaz para adelantar las elecciones autonómicas, un asunto sobre el que los partidos llevan meses especulando. Los comicios andaluces tocan en marzo de 2019, pero los partidos de la oposición dan por hecho que serán en otoño.

La presidenta de la Junta, la única persona que puede firmar el decreto de la convocatoria electoral, no ha descartado rotundamente que las elecciones se vayan a celebrar meses antes de la fecha prevista. Ella misma, de hecho, lleva meses alimentando los rumores de un adelanto, al responder con calculada ambigüedad a las preguntas sobre sus intenciones electorales.

La semana pasada proclamó que un posible adelanto de los comicios en Andalucía es algo que «está, sobre todo, en la cabeza de los partidos en la oposición». No obstante, Díaz también señaló a mediados de julio que quería agotar la legislatura, si bien era algo que «no dependerá sólo de mí», ya que su gobierno está en minoría.

El PSOE andaluz ya se ha apresurado a decir que Ciudadanos intenta empujar hacia las elecciones. El portavoz parlamentario de los socialistas andaluces, Mario Jiménez, señaló anteayer que Ciudadanos está marcando «un nuevo escenario político» en Andalucía, compartiendo con el PP estrategias para acabar con la «estabilidad» política». «Está intentando forzar elecciones», lanzó.

Otro elemento para que el PSOE escenifique la ruptura es que Ciudadanos le está pidiendo un imposible ya que no hay tiempo material para ultimar los cambios que les exigen, al ser necesario promover una reforma del Estatuto de Autonomía.

La amenaza de Ciudadanos a Díaz ha sido plenamente respaldada por el líder nacional de la formación, Albert Rivera, quien el pasado jueves advirtió en las redes sociales que «la paciencia tiene un límite, bien por Juan Marín: o se eliminan los aforamientos en Andalucía o no se negocian los presupuestos».

La cúpula de Ciudadanos se está volcando con los dirigentes andaluces. Hoy mismo está previsto que la portavoz nacional de la formación naranja, Inés Arrimadas, tenga un encuentro en Sevilla con los candidatos de las ocho provincias a las elecciones autonómicas.

Ciudadanos está poniendo toda la carne en el asador en Andalucía, donde pretenden adelantar al Partido Popular, en horas bajas después de que la dirección andaluza se decantara por Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias en las que salió elegido Pablo Casado. No obstante, el presidente del PP ha multiplicado su presencia en la comunidad andaluza este verano y ha mostrado su apoyo al presidente popular andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla. Ayer mismo ambos tuvieron un acto en la localidad malagueña de Álora. Se juegan mucho.

Moreno arremetió ayer contra Ciudadanos, a quien acusó de tapar las corruptelas del PSOE. «Parece que le ha entrado la prisa. Pero, ¿por qué lo hace ahora, cuando lo cierto es que ha apoyado todas las leyes y presupuestos», recordó.

 

 

FUENTE: ELMUNDO