Un pleno breve, en el que Ana Belén Castejón presentaba la renuncia a su cargo de alcalde-presidente del Ayuntamiento y de la asunción de la alcaldía en funciones por la vicealcaldesa Noelia Arroyo, que será la que este sábado coja el bastón de mando de la Alcaldía.

Los concejales de MC Cartagena, que quisieron tomar la palabra en el Pleno pero que finalmente no pudieron, dieron la espalda a Castejón en el momento de leer su discurso. Por su parte, en la calle las bocinas se hacían oír en el Salón de Plenos. Un grupo de funcionarios protestaba ante la falta de negociación por el Acuerdo de Condiciones de Trabajo suspendido en 2019.

En su despedida, Castejón quiso tener presente la figura de Felipe González para esgrimir aquella frase del expresidente de Gobierno: «Gobernar no significa solamente estar atento a las curvas del camino; gobernar es guiarse al mismo tiempo por el perfil del horizonte, tener bien claro un rumbo a largo plazo, una perspectiva que otorgue pleno sentido a los afanes cotidianos«.

La ya exalcaldesa añadía que desde que llegó al Ayuntamiento ha gobernado «con la vista fija en el horizonte, en el rumbo a largo plazo, mirar más allá del cuarto de hora, incluso del día y del mes… mirar a ese futuro que Cartagena y los cartageneros merecen».

Reconocía que la tarea «ha sido ardua y que ha requerido de muchos sacrificios, tanto personales, como del gran equipo de hombres y mujeres que me han acompañado y me han ayudado a seguir el rumbo sin distracciones, ni confrontaciones absurdas e innecesarias».

«Puedo afirmar», apostillaba,  «que en estos dos años he contado con interlocutores capaces, leales y con la necesaria perspectiva de futuro».

Interlocutores «a los que he podido mirar a la cara, con sinceridad, sin temor, con la seguridad de que contaba con su absoluto respaldo y apoyo porque nos une la vocación de servicio a Cartagena desde el diálogo, el entendimiento y la serenidad, la única forma de hacer política que entendemos».

Se refirió, como no podía ser de otra forma, a sus dos socios de Gobierno, Noelia Arroyo y Manuel Padín «dejo muy tranquila este cargo porque se queda en manos de una gran mujer», explicaba. De su sucesora dijo que ha tenido la oportunidad en este tiempo «de demostrarnos a propios y extraños tu personalidad luchadora, optimista y segura de ti misma».

Afirmaba haber descubierto «a la persona que hay tras la política, tu sinceridad, tu lealtad, tu generosidad y tu solidaridad, y estoy convencida de que vas a ser una gran alcaldesa».

De Manolo (Padín) añadía que siempre «has sido un apoyo, un amigo y un aliado cuando Cartagena te ha necesitado. Gracias por tu buen hacer y tu absoluta predisposición», dijo del líder de Ciudadanos y teniente alcalde.

No se olvidó de dar las gracias a todos los concejales, pero sobre todo «con mayúsculas», a Juan Pedro Torralba, Alejandra Gutiérrez, David Martínez, Irene Ruiz y Mercedes García. «Es un absoluto honor compartir este camino con todos y cada uno de vosotros».

Reconocía que no ha sido «un camino de rosas, porque han sido muchas las espinas que hemos tenido que sortear en nuestro devenir, pero siempre me habéis acompañado, contra viento y marea, atando los cabos bien fuerte para que las velas siguieran alzadas y el barco avanzara con independencia de que el viento soplara de lebeche o de levante».

Reconoció el trabajo de sus compañeros de viaje «mucho más que compañeros, más que amigos, sois familia, una familia que no podría entenderse sin Manolo Mora, Juan Luis, Anabel, Mar, Eva, Elena, Inma, Marina, Juani y Ana. Gracias por estar siempre ahí. No puedo olvidarme de tantos nombres propios que han estado muy presentes en estos años: Leto, Julia, Lalo, Damián, Lola, Marce, Felipe, Charo, Amparo, Juan, Bienve, Carmen, MariLoli, Paloma…»

Y también a su familia «por su apoyo incansable, por su respaldo, por sus ánimos y por todos los sacrificios que han hecho por mí. Gracias, David. Sin ti nunca habría podido crecer como persona, como mujer, como madre y como política»

Eso sí, recordó que «esto no es un final, sino un punto y seguido. Dejo la Alcaldía, pero no abandono mi vocación de servicio ni mi labor como concejala de este Ayuntamiento».

Afronta esta nueva etapa con «ilusión», pero también con «la serenidad y la tranquilidad del trabajo ya hecho, en el que no sólo he puesto mi tiempo, sino también mi salud y mi cariño».

Explicó en su discurso que hace dos años adquirió un compromiso con los cartageneros «sólido e inquebrantable», que «antepuse a mis propios intereses y que me ha costado muchos sinsabores, para que Cartagena tuviera el futuro que merecía y por el que voy a seguir trabajando».

Para concluir, manifestó que como decía «mi compañera Carme ChacónCada vez que una de nosotras da un paso adelante, lo da el género humano entero’. Así que, avancemoscon paso firme y decidido, sin dejarnos llevar por las estridencias ni el ruido con el que tratan de alejarnos de nuestra labor».

 

 

FUENTE: MURCIAPLAZA