El que fuera director de operaciones de Indra Santiago Roura ha optado por romper el silencio judicial que ha mantenido prácticamente desde su imputación en la causa Púnica hace ahora cinco años. El empresario, considerado como una de las figuras clave en el presunto entramado de desvío de fondos desde la multinacional, solicitó al magistrado instructor declarar en sede judicial después de que la UCO le atribuyera el pago de 110.000 euros a empresarios salpicados en este macroprocedimiento de corrupción.

El magistrado Manuel García Castellón accedió a la petición formulada por la defensa de Roura y le citó para el próximo lunes 30 de septiembre.Su interrogatorio se producirá apenas días antes de que desfilen por sede judicial el expresidente de Indra Javier Monzón y un representante legal de la empresa, tras su reciente imputación como persona jurídica. Sin embargo, en el caso de Roura es diferente puesto que su comparecencia en esta pieza novena del caso Púnica sobre la presunta financiación irregular del PP madrileño, se produce a petición propia, informan fuentes jurídicas a este diario.

Su primera y única declaración en el procedimiento se produjo en diciembre de 2014 tras su imputación en esta macrocausa liderada por el exsecretario general del PP Francisco Granados. Desde entonces, Roura ha preferido mantener un perfil bajo, sin embargo, las pesquisas de la UCO incorporadas a la causa y que han derivado en la investigación de cerca de una treintena de personas, le han llevado a pedir una comparecencia voluntaria. En concreto, los investigadores señalaron directamente a Roura como la persona que efectuó tres pagos en manopor encargo directo del Gobierno madrileño de Esperanza Aguirre.

FUENTE: LAINFORMACION