La Secretaría de Instituciones Penitenciarias ha remitido una circular a las cárceles para informar del cambio de criterio para las comunicaciones íntimas de los internos. La norma, que acaba de entrar en vigor, indica que ya no es necesario acreditar una relación de seis meses -como hasta ahora hacía falta- para tener un vis a vis entre el preso y la persona del exterior. Los funcionarios alertan que esto abre la puerta a entrada de mafias de prostitución en las cárceles.

En España todos los establecimientos penitenciarios disponen de locales especialmente adecuados para la visita de familiares o allegados para aquellos internos que no tengan permisos de salida de la cárcel. Se trata de una comunicación íntima al mes (el mínimo que se establece) en una habitación de aproximadamente dos horas. 

Hasta el momento no se concedían este tipo de comunicaciones a no ser que las personas pudieran acreditar una relación anterior de “estabilidad” de al menos seis meses. Algo que se podía hacer cuando el preso estaba casado o, por ejemplo, con visitas durante seis meses de la misma persona en los locutorios de las cárceles.

Con la nueva normativa, se modifica este apartado 3.1.c de la Instrucción 4/2005 y ya no es necesario este tiempo. “Con carácter general, se concederán comunicaciones íntimas a los internos con aquellas personas con las que mantengan una relación afectiva” explica el documento.

La medida, firmada por el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González, fue remitida el pasado 20 de julio y ha entrado en vigor esta semana. Desde el órgano explican que la intención es actualizarse al tiempo actual en el que muchas parejas ya no están casadas e intentar hacer algo más flexibles este tipo de visitas.

Un informe del trabajador social 

Además la nueva norma explica que “en el supuesto de no poder acreditarse documentalmente tal relación, se emitirá un informe social que permita valorar e individualizar la concreta situación del interno”.

Fuentes de Instituciones Penitenciarias explican a ECD que este informe pretende recoger la existencia de un vínculo personal con la persona “con criterios profesionales” y que una vez que se autorice una vez se puede realizar la visita sin necesidad de este paso en las sucesivas.

Entrada de mafias 

Por su parte, los funcionarios de prisiones alertan que esta apertura puede ser la llave para que mafias de prostitución entren en las cárceles. 

“Esto se puede convertir en un método de pago”, explican. Los presos consiguen parte de la droga y objetos prohibidos que introducen en las cárceles a través de las visitas y mantener relaciones sexuales en estos encuentros puede ser utilizado como moneda de cambio, según algunos funcionarios de prisiones. “Tú me traes droga y yo te consigo una prostituta”, relatan estas fuentes.

Las visitas que entran a las comunicaciones íntimas pasan a través de un arco detector de metales, pero la droga que llevan, a veces incluso introducida en los orificios, no la detecta. 

“Si un familiar lleva droga dentro del cuerpo los policías no pueden requisarla. Tampoco los teléfonos móviles de plástico que son como llaveros que a veces entran. Eso no los detecta el arco”, dicen estas fuentes.

Por este motivo, los funcionarios dudan de que este cambio de criterio vaya a utilizarse en beneficio de los presos. “Se va a incrementar la presión en las cárceles porque esto va a ser una forma de pago de las mafias para conseguir cosas”.
 
 

FUENTE: ELCONFIDENCIALDIGITAL