Pablo Casado ha ordenado a sus grupos parlamentarios en el Congreso y el Senado una ofensiva total contra las «cacicadas» de Pedro Sánchez y sus ministras en situación más débil en el gabinete: Margarita Robles, después de ser desautorizada públicamente por el propio jefe del Ejecutivo, y Dolores Delgado, por sus ´amistades peligrosas’. Las maniobras de Sánchez para saltarse los procedimientos y las mayorías parlamentarias en la Cámara Alta y la Mesa de la Cámara Baja han convencido al presidente del PP de la necesidad de entrar ya al choque contra el dirigente socialista, a quien acusa directamente de caer en prácticas chavistas, y apuntar a la ministra de Justicia como primera pieza que cobrarse.

 

El Gobierno desborda con sus propios conflictos internos a una oposición que no da abasto a la hora de tomar iniciativas de denuncia y también de defensa de sus prerrogativas como grupo mayoritario. Después de decidirse a pedir explicaciones a Sánchez en el pleno del Senado sobre la originalidad y autoría de su tesis doctoral, el PP se prepara para dar la batalla en el Congreso y ante el Tribunal Constitucional si es necesario, en defensa del papel de las funciones del Parlamento.

Además, el Grupo Popular añade el caso del triángulo de relaciones Delgado-Garzón-Villarejo, destapado por El Confidencial, a la propuesta de reprobación contra la ministra que la Cámara Alta aprobará la próxima semana. Ya estaba previsto hacerlo en la moción correspondiente promovida cuando Delgado quiso dejar al juez Pablo Llarena sin el apoyo del Estado frente a la querella de Carles Puigdemont planteada en Bélgica contra el magistrado. La rectificación forzosa de Sánchez ante las protestas de la oposición, jueces y fiscales fue asumida por Delgado, aunque quedó en una posición muy delicada.

La portavoz de Justicia del PP en el Senado, Esther Muñoz de la Iglesia, añadirá ahora los datos sobre las relaciones de la ministra con Garzón y el excomisario Villarejo para pedir su salida del Gobierno el próximo martes. Fuentes del Grupo Popular dan por hecho que en los próximos días apararecerán nuevos episodios sobre las amistades peligrosas de la ministra, mediaciones y favores con el ex juez estrella de por medio, que darán pie a preguntas e interpelaciones parlamentarias.

La figura de la reprobación parlamentaria de un ministro no existe como tal (solo el presidente puede quitar o poner titulares en su gabinete), pero al PSOE de Sánchez en la oposición le daba mucho juego para desgastar al Ejecutivo de Mariano Rajoy. Cinco fueron reprobados en el Congreso en año y medio de legislatura.

La treta parlamentaria del PSOE para intentar colar una enmienda para la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria entre medidas contra la violencia de género, y para vulnerar las competencias del Senado en la materia, también dará juego al PP en los próximos días para hacer oposición. Aunque en desventaja ante los medios, dispuestos a presentarlo como una «astucia legal» de los socialistas, el Grupo Popular quiere sacarle partido con su propia denuncia contra las «cacicadas de Sánchez» dentro de la estela inaugurada con la toma del control de RTVE con el nombramiento de la interventora Rosa María Mateo.

El Partido Popular recurrirá la treta socialista, que califican de fraude, a la Mesa del Congreso en primera instancia y al Tribunal Constitucional en cuanto se agote la vía parlamentaria. Fuentes de la Cámara recuerdan además que, en cualquier caso, el Gobierno se quedará sin margen para poder presentar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado antes de fin de año. Si el Congreso no ‘desvía’ antes la enmienda socialista hacia la ley correspondiente, la mayoría del Grupo Popular en el Senado se encargará después de tumbarla, aseguran los mismos medios. El conflicto entre Cámaras daría lugar a un trimestre completo de trámites.

 
 
 
 
FUENTE: ELCONFIDENCIAL