RUBÉN GONZÁLEZ

 

Y para muestra un botón, que probablemente evolucione a cremallera en Mazarrón durante estas municipales, ejerciendo una vez más de laboratorio político al más puro estilo del “OHIO yanqui”. Ahora bien, las interesadas etiquetas ideológicas y las vendettas sicilianas, no pueden marcar el paso del nuevo curso electoral, pendientes de unas generales en clave “carambola”.                     

El incuestionable, y no por ello menos previsible pacto por la izquierda del PSOE mas UIDM, es un exceso de cálculo muy a la ligera, que les puede pasar factura incluso antes del precalentamiento electoral, porque los repetitivos esmeros y devaneos con el grupo independiente, que no dejan de ser una escisión antagónica de los populares añorando volver al redil, les va a hacer cometer la misma torpeza que con el “Pacto de Bahía”por tocar poder al precio que sea.”Los verdaderos odios, surgen bajo las mismas siglas”.                                                                                                                                   

Comentaban recientemente varios componentes del nuevo equipo de Cs, que si precisamente algo no tienen que demostrar o discutir, es su centrada moderación y probado progresismo a lo largo de sus inapelables trayectorias políticas, conceptos que a algunos socialistas habría que enseñar con detenimiento ante su insistente incoherencia por  llegar a tensos y retorcidos “tratos en sombra” severamente cuestionados con el evidente personalismo más reaccionario de los primeros espadas indepes. Al parecer todavía no han escarmentado, pero los comentarios y el nerviosismo de los dirigentes socialistas, de UIDM y en algunos casos también de IU o Podemos, son un claro exponente de lo que determinados “despachos influencers” pretenden.                                                                                                                                                 

Voy a intentar ser prudente, aquí en mi pueblo más que en cualquier otro lugar, es obvio que, “ni Cs es de derechas, ni el PSOE de izquierdas”, en programas, hechos y dirigentes me baso. Porque en esta nueva temporada política que nos invade por lar redes sociales, las viejas teorías de la conspiración del “régimen clientelar”que siempre han existido, han vuelto a encontrar una gran oportunidad de posicionamiento político ultra-derechista, acoplado con un impacto monstruoso por la conveniencia de los populares de uno y otro bando, mas VOX si aparece en escena como ambos intentan. Por el número de ediles que pueden alcanzar y por el potencial económico de sus financiadores. Así que no voy a caer en una especie de paranoia electoral, pero creo que cualquier persona que sigue el día a día de la política tiene derecho a hacerse unas cuantas preguntas sobre candidatos, proyectos e intenciones de los distintos partidos en liza.Y sobre la extraña lógica que rige las terribles decisiones de colocar en las candidaturas a determinados servidores de los poderes fácticos. No estoy acusando, estoy preguntando sin pensar en ninguna “mano negra”.                                                                                                                           

Me encantaría que hubiera una explicación clara y firme por parte de los que deciden para alejar, de esta forma, cualquier tipo de sospecha. Yo soy de los que opinan que la política local, aunque en exceso subordinada, no es de lo peor, y creo que la irrupción de un remozado Cs como partido estabilizador es una gran suerte. La “naranja mecánica”, ahora sí, puede y debe hacer un buen trabajo e intentar contener el evidente cainismo del bipartidismo y la lucha de clanes en las instituciones, y contra el agobiante deterioro de una sociedad enferma y apagada como la nuestra, que si nadie lo remedia camina decidida hacia el desastre económico más inminente, nuestro gran peligro. Sin embargo, la mancha de la sospecha no se quita fácilmente y daña seriamente la credibilidad institucional, la imagen de los partidos y la de sus dirigentes. Hay que reinvertirla desde ya, el caos imperante a todos los niveles debe acabar. Por la supervivencia de un pueblo unido que ha de volver a la senda del progreso y a ser lo que fue. Pero como dicen nuestros mayores que rebosan sabiduría, el diablo se esconde en los detalles….