TIRANDO DE HEMEROTECA PICANTE (10/11/2018)

 

TRAMAS, VENDETTAS Y RAPIÑAS CONTRA LOS CIUDADANOS INDEFENSOS EN LA ADMINISTRACIÓN

 

 

A menudo ponemos el punto de mira en la política nacional para intentar cambiar el rumbo del país y, nos dejamos por el camino lo más esencial, nuestro ámbito más próximo: la Administración local y regional. Casos como el que hoy expongo… (el pretendido expolio a LA COOP. ALTO DE LAS CANTERAS), el latrocinio de BALSA JENNY, la gran estafa de CAMPOSOL o ESPAÑOLA DEL ZINC, entre otras muchas barrabasadas administrativas que son tapadas e ignoradas por jueces, medios y políticos, vuelven a evidenciar las mafias que se dan a nivel de los municipios en esta pía comunidad, especialmente cuando quien las sufre son ciudadanos de a pie o empresas pequeñas y medias. Pero que nadie se equivoque, estas tramas mafiosas y fraudes adornados solo se dan si la ciudadanía lo permite. Mazarrón, el pueblo donde nací y habito, tiene aparentemente dos P.G.O.U, dos CATASTROS y dos CENSOS TRIBUTARIOS DE RECAUDACIÓN, unos en el AYTO. y otros en la CARM-ATRM. Y esto ya no suena a “leyenda urbana” o cuentos chinos para enfervorizar conciencias, son hechos cada día más evidentes que “Los Pacos” impulsaron en una cómplice y catastrófica legislatura para lucrarse entonces, y que ahora consolidan bajo el siniestro “Pacto de las Maravillas”. 

 

 

Siempre he estado convencido de que el cambio viene de abajo a arriba y no a la inversa. Por este motivo es importante acabar de una vez por todas con las mafias que se dan principalmente en los Ayuntamientos. Las corruptelas de Mazarrón y Cartagena no son casos puntuales en España, su conexión Marbellí tampoco. Cualquiera que profundice en la política local de estos municipios se dará cuenta de ello: cómo la clase política ha vivido durante años enchufando a sus familiares y allegados, cómo se han generado redes clientelares y de estómagos agradecidos que, al tiempo que conforman sus graneros de votos, también les blindan frente a la Fiscalía.           

 

 

En cierto sentido y por mi experiencia en medios y política local, el sistema aplicado por la clase política y empresarial en estas localidades es muy similar al de los narcos de la Colombia más tenebrosa: todo el mundo conoce las malas artes de quienes llevan las riendas del municipio, pero nadie tira de la manta, bien por miedo, bien por agradecimiento por los favores recibidos o prometidos. Dicho de otro modo, apesta. 

 

 

Hace años que compagino mis colaboraciones en medios regionales con locales. Durante todo ese tiempo, he visto cómo en privado las personas se me acercan, escriben, llaman por teléfono o, incluso, me dan documentación. Lo hacen para despotricar contra los nuevos caciques, que no sólo son de corte político o empresarial, también funcionarios o personal laboral en los Ayuntamientos e Instituciones Regionales. En petit comité sueltan sapos y culebras por sus bocas contra estos mafiosos, pero no se atreven, siquiera, a aportar pruebas, pues aun manteniendo su anonimato como fuente saben que terminaría por deducirse cómo salieron las pruebas a la luz. 

 

 

La mafia tiene muy bien atados sus negocios y, con todo, soy un convencido de que es posible acabar con ello. Nos costará agresiones, amenazas, presiones de todo tipo, querellas… pero si cada vez que nos parten la cara, nos mantenemos más firmes en nuestras posiciones, terminaremos dándole la vuelta a la situación. Cada vez, quiero pensar, surgirán más personas que no te quieren dejar solo, que ya están cansadas de aguantar los abusos de esta mafia. Aparecerán más y más personas despertando de su letargo y ya no permitirán que un@s poc@s saqueen el pueblo en su beneficio. De hecho, ya se perciben algunos cambios.

¡¡POR LA SUPERVIVENCIA DE UN PUEBLO!!.

 

 

RUBÉN GONZÁLEZ