Como ya hicieron a principios de agosto, los llamados Comités de Defensa de la República (CDR) convocaron este viernes por la tarde sendos escraches antes las sedes de ERC y del Pdecat para protestar por la actitud de las dos formaciones, a las que acusan de haber renunciado a la independencia y de haber traicionado a sus votantes.

Frente a la sede de los republicanos, se concentraron centenar y medio de personas, y frente a la de los neoconvergentes, alrededor de un centenar. Los concentrados en ambos puntos calificaron a los partidos de «botiflers» (traidores) y les han lanzado un mensaje:»independencia o dimisión». «Esquerra y Pdecat, la paciència s’ha acabat» (la paciencia se ha acabado), han cantado también.

Las protestas se desarrollaron sin incidentes. Eso sí, esta vez, avisadas las formaciones de la convocatoria, ambas sedes permanecían cerradasa cal y canto y protegidas por agentes de los Mossos d’Esquadra, para evitar episodios como el asalto al cuartel general de ERC que se produjo en agosto.

Frente a Esquerra: «Torrent, botifler»

La protesta ha sido más numerosa frente a la sede de Esquerra, donde los concentrados, pertrechados con una pancarta con el lema «Los CDR no nos rendimos. La lucha continúa», han obligado a cortar la calle Calàbria y han llegado a señalar como «botifler» al presidente del Parlament, Roger Torrent, además de pedir «unidad» y la dimisión del conseller de Interior, Miquel Buch(que no es de Esquerra, sino del Pdecat).

«Estos presupuestos no los queremos pactar» -en referencia a los pactados por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que precisan de los votos independentistas para tirar adelante- y «abrid las prisiones» han sido otros de los lemas coreados por los manifestantes, que han acabado reprochándole a uno de los mossos presentes que se tapara la cara a la voz de «número de placa y cara descubierta».

Frente al Pdecat

A la hora que se anunció la concentración, había más cámaras de televisión, fotógrafos y periodistas que manifestantes. Luego, se concentraron un centenar de personas detrás de una pancarta en la que se leía “República o dimisión”. La protesta transcurrió sin incidentes.

Se revieron las mismas proclamas que en la sede de ERC. Al final, los gritos se dirigieron hacía el jefe de Estado: “Fuera el Borbón”.

La sede del Pdecat tenía las persianas metálicas bajadas y dos agentes de los Mossos d’Esquadra custodiaban la puerta. A cien metros, estaba aparcados cinco vehículos (tres furgones y dos patrullas) policiales.

 

 

FUENTE: ECONOMIADIGITAL