REFLEXIONES, SOSPECHAS DE ALTOS VUELOS Y MALOS OLORES

 

 
– MADRID (CRÓNICA DE JOSE JUAN CANO VERA).

 

 
 
La polémica decisión posiblemente estática de la jueza catalana LAMELA, dejando en libertad y sin fianza al mayor TRAPERO, ex jefe y todavía líder de los Mossos d´ Esquadra, la policía de la Comunidad  Autónoma  de Cataluña y su futuro imperio territorial a las órdenes directas de los presuntos golpistas o sediciosos de la Generalidad que ha presidido bipolarmente el ahora fugitívo CARLES PUIGDEMONT, en una operación de comando genial y secreta, ha caído fatal en amplios sectores de la opinión pública de tendencia fascista, así como entre mandos policiales y de la guardia civil (y probablemente de las fuerzas armadas), aunque sin embargo los signos externos de protesta o desánimo de quienes hasta hace un par de semanas denostaban con adjetivos y exclamaciones de grueso calibre al héroe enigmático de la CUP y el separatismo pujolista, ya hoy, desde hace treinta y dos horas, diez minutos y veinte segundos, permanecen, extrañamente como mudos, solos o en compañía de otros como tertulianos feroces y determinados articulistas del periodismo de lujo. 
 

 

En este caso y en estos instante se siente como vergüenza ajena al observar con inquietud, que se nos quiera birlar la verdad, y toda la verdad, especialmente aquellos ministros de Interior, Justicia, Portavoz y altas jerarquías del Gobierno del impasible Rajoy, que no han dejado, coralmente, de ser los más duros con la manada separatista, incluyendo al piadoso Junqueras, hombre de fe contrastada, y catequista en su encierro infernal, que fué cerebro de la asonada como se ha publicado en miles de ocasiones, y su equipo de artistas, entre los que se encontraba el jefe político del mayor autonómico, el consejero de Interior, Joaquím – terminado en m, no se olviden – Forn.
 

 

Un servidor, en su infinita ignorancia, aunque quizás algo mal pensado, en estas tareas emocionantes de las conspiraciones, intrigas mazarroneras y fondo reservados, opino que toda esta porquería tiene gato encerrado y que a la señora jueza, intuyo modestamente, la están liando o andan por ahí desatados «altos intereses y cuestiones de Estado» que han frenado o advertido que a Trapero hay que tratarlo de usía, con exquisita delicadeza, ya que se supone, ha venido desempeñando el grato oficio de «garganta profunda» y no precisamente con el «Washington Post». Tampoco con MURCIA TRANSPARENTE, por dios. O está a punto de caramelo. 
 
 

 

 

 
 
Puede que nuestras atrevidas suposiciones, conjeturas, sospechas o soplos llegados en gaviotas peperas o palomas sin duchar, no se correspondan con la realidad catalana, la mitad, y que los disparos verbales vayan dirigidos al yihadismo justiciero que suele prometer zagalas por barba, sin descartar, me aclara e informa confidencialmente mi valioso panadero que se empeña en la teoría golpista y sus «fianancieros» no tan alejados de Cataluña y del resto de España, siguiendo el manual marroquí de la Estación de Atocha.  «NO VEO AL MAESTRO TRAPERO ACTUANDO DE TOPO SINO MAS BIEN COMO AGENTE 007». Le oigo en silencio pero no me cuadra su tesis excesivamente bizantina por adivina, porque las fugas históricas de Puigdemont y la posterior de Anna Gabriel a los bancos suizos, se llevaron a efecto bajo la cobertura de los Zagales de Escuadra y el permiso de la Moncloa, primera escalera, despacho opaco. Otra suposición dejarían malparados a nuestros policías, guardias y ministros. A la altura del betún. No, esto huele a profesores del CNI. Y si no es así que nos diga algo entendible el coronel Pérez de los Cobos, el dilecto verdugo del malo de la película.
 

 

THE END.- Tambien me apuntó al «principio FORGES», cuando dijo alto y claro aquello de que «pienso, luego estorbo». Esa manía de pensar en público a los periodistas veteranos nos recuerdan viejos tiempos de altos vuelos. Ni Estado de Derecho ni nada, porque en boca cerrada no entran moscas, pero a los que somos las moscas cojoneras de MURCIA TRANSPARENTE no nos asustan los esparadrapos. Es por lo que nos siguen miles de lectores y visitantes, desde dentro y desde fuera de la Región, una comunidad autónoma tan rodeada de indios como el general Custer.
 

 

Como final ahí va una de las doscientas pruebas que tenemos en la hemeroteca del caso Trapero en una Cataluña, la mitad, que huele a Dinamarca. Y Bélgica, a venganza siciliana, previo ósculo mafioso en la linda boca de algún rufián desaparecido en combate, por fuego amigo.¿ Está claro ? Pues a hacer puñetas españoles de paja y a votar. Lean y saquen conclusiones éticas. Nos engañan, ya no como a chinos, sino como a murcianos de secano. Aunque la sequía sigue atacando en todos los campos. El rey Felipe VI visita este domingo Barcelona, y los separatistas han decidido, alcaldesa y presidente del Parlamento, no acompañarle en la apertura del Congreso Mundial Móbile, un gesto que es un mensaje. «No nos rendimos». La verdad es que el Gobierno y el Estado se han convertido en unas pelotas de tenis. La falta de respeto es un paso hacia la dictadura, según Vargas Losa.                         

 

 
 

MURCIA TRANSPARENTE

 

 

 

Puñetazo del Gobierno: fulmina al Mayor Trapero y toma el control de los Mossos

 

El Ejecutivo crea un «mando único» que dará órdenes a los agentes autonómicos y coloca como jefe a un coronel de la Guardia Civil. El Govern se subleva y tilda la medida como «injerencia».

El Gobierno de Mariano Rajoy ha tomado una medida drástica tras los desórdenes públicos que se han vivido en las últimas horas en Cataluña y el acoso sufrido por los agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional que hacen cumplir la ley y los mandatos judiciales, un acoso, coacciones y amenazas que se han producido, según entienden fuentes policiales, ante la pasividad de los Mossos d’ Esquadra.

Por este motivo, tal y como adelantan fuentes de Interior y de la Fiscalía, el Ejecutivo central -a través del ministerio del Interior- ha tomado todo el control sobre los Mossos d’ Esquadra y ha creado un «mando único» policial que a partir de este momento dará todas las órdenes a los agentes de la policía autonómica catalana.

Un mando único que se aplica, de momento, únicamente para el dispositivo de seguridad relacionado con los asuntos del referéndum ilegal del 1 de octubre y las acciones derivadas de este asunto. Así, además, lo ha comunicado ya la Fiscalía Superior de Cataluña en una reunión con representantes de Policía, Guardia Civil y Mossos.

José María Romero de Tejada, fiscal jefe de Cataluña, justifica el mando único «para mantener el orden y prevenir delitos»durante estos días en relación con la celebración del referéndum declarado ilegal por el Tribunal Constitucional.

Un coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, número tres del ministerio del Interior, se hará cargo de este mando único que también dará órdenes a las distintas policías locales y Guàrdia Urbana de Barcelona.

De esta forma el Gobierno pretende tener todas las herramientas necesarias para evitar cualquier brote de violencia a 8 días de la cita del referéndum ilegal, previsto para el domingo 1 de octubre, que mantiene con vida el president, Carles Puigdemont.

Sublevación

El conseller de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, ha asegurado que el Govern no acepta la «injerencia del Estado en los Mossos d’Esquadra porque se salta todos los órganos que el marco jurídico dispone para coordinar la seguridad de Cataluña».

En una declaración institucional, Forn ha lamentado que el Ministerio de Interior quiera asumir la coordinación de los Mossos. «El Estado pretende dirigir los operativos policiales de Cataluña a través de un alto cargo del ministerio del Gobierno español y este es un hecho inaceptable», ha dicho.

Asimismo, el conseller ha denunciado la voluntad del Gobierno de intervenir los Mossos d’Esquadra «tal como se ha hecho con las finanzas de la Generalitat».

Ha recordado que Cataluña ya dispone de organismos para coordinar técnicamente las actuaciones de los cuerpos de seguridad en esta comunidad en el marco de la Junta de Seguridad, y ha afirmado que han informado de ello a Fiscalía en la misma reunión.

Forn ha explicado que el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, ha expresado en el encuentro mantenido «la voluntad del cuerpo de no aceptar la coordinación del representante del Estado español».

La decisión gubernamental deja sin autoridad en todo lo relacionado con el 1-0 al «jefe» de los Mossos, el Mayor Josep Lluís Trapero, alineado con las tesis independentistas y que hasta ahora se había mostrado bastante pasivo a las algaradas callejeras o el acoso a agentes de la Benemérita.

Una decisión que se produce horas después, tal y como ha publicado ESdiario, de que el juez Juan Antonio Ramírez Sunyer diese un golpe sobre la mesa. Indignado, llamó al jefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, y le dictó una orden tajante: «¡Saque a la Guardia Civil de ahí!».

El magistrado -que dirigía la operación contra el grupo de altos cargos de la Generalitat que ultimaba los preparativos del referéndum del 1 de Octubre- reaccionó así tras ver cómo los Mossos miraban para otro lado mientras agentes de la Benemérita permanecían cercados en el interior de la Consejería de Economía y Hacienda que dirige Oriol Junqueras. Como en una ratonera.

 
 
 

 

 

 

Todo lo que debes saber sobre Trapero

 

El mosso número 1899 llegó a lo más alto de la cúspide policial catalana. Desde 2013 Josep Lluís Trapero era el comisario jefe, cargo que sustituyó por el de Mayor entre 2016 y noviembre de 2017, cuando fue cesado por el Ministerio de Interior aplicando el artículo 155.

Trapero nació (1965) en la periferia de Barcelona. Criado en el barrio de La Guinardera de Santa Coloma de Gramenet, era hijo de la emigración de los años sesenta. Trapero entró en los Mossos d’Esquadra un poco por casualidad. En 1989 ingresaba en la Escuela de Policía. Tras salir con el número 1899, se vinculó a la investigación criminal, dónde básicamente hizo su carrera policial. Su testarudez, según explican los que lo conocen es tan grande como su mal genio. Licenciado en Derecho en 2006, también ha hecho cursos referentes a su especialidad. Incluso uno del FBI durante 2016, cuando amplió sus conocimientos con el Latin American Law Enforcement Executive Development Seminar en la sede central de Quantico de la policía federal norteamericana. También ha hecho cursillos en criminalidad informática, blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

Trapero inició su carrera profesional como agente en Girona y en Vielha, donde se encargaba de la Oficina de Denuncias. También ocupó el cargo de cabo de pelotón en el Centro Penitenciario Cuatro Caminos. Más tarde, en Blanes y Figueres, se ocupó del grupo de investigación criminal hasta especializarse en esta materia. En 2008 era jefe de la división de investigación criminal. Un año más tarde, ocupó el cargo de subjefe de la Comisaría General de Investigación Criminal para pasar a ser el jefe en enero del 2012, cargo que ocupó hasta ser nombrado comisario en jefe por delante de otros comisarios con mayor antigüedad.

Saltó a la palestra mediática con los atentados terroristas de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils. Entonces fue el portavoz de todas las operaciones, por delante del entonces conseller Joquim Forn y del desaparecido director de la Policía.

Por los incidentes del 20 de septiembre delante del Departamento de Economía fue imputado por sedición por la Audiencia Nacional. Mientras que Jordi Sànchez y Jordi Cuixart siguen en Soto del Real, Trapero está en libertad con cargos.

Con Sonia, su pareja, le gusta cocinar y tocar a la guitarra con sus amigos las canciones de Joan Manuel Serrat.

 

 

El despliegue policial en Cataluña costó 87 millones de euros

 

 

“No se trata de ningún capricho”. Así ha justificado Juan Ignacio Zoido el dispositivo y la actuación policial durante el referéndum del 1-O en Catalunya. El ministro de Interior estaba citado para explicar en la Comisión de Interior del Senado el despliegue de las fuerzas de seguridad del Estado (FSE) en dicha comunidad autónoma. Su comparecencia fue solicitada por él mismo y por el grupo socialista así como por el senador de EH Bildu, Jon Iñarritu.

Zoido: «El objetivo no eran los ciudadanos», pero «había se infiltraron radicales perfectamente organizados»

Zoido ha comenzado su relato describiendo cronológicamente los hechos: “He querido ser riguroso para partir de un punto que nos marque desde dónde y para qué han sido desplazados de una manera especial unas unidades de reserva de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Me he limitado a describir hechos concretos que se establecen en el Estado de derecho y descritos por las decisiones de los tribunales”. El ministro asegura que, en todo momento, el dispositivo actuó con el fin de salvaguardar la seguridad de los ciudadanos, el cumplimiento de la Constitución y del ordenamiento jurídico así como atender las instrucciones dadas por los jueces y la Fiscalía.

A su juicio, el detonante “fue lo que sucedió en el pleno del Parlament los días 6 y 7 de septiembre”, sesiones en las que se aprobaron la Ley del Referéndum y la Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República Catalana. Desde entonces, asegura que fueron varias las advertencias que articularon jueces y fiscales: “Se pidió que se abstengan de iniciar, tramitar, informar o dictar acuerdo o actuación alguna que permita la preparación o celebración del referéndum”. En este punto, Zoido se ha preguntado: “¿Qué parte de este requerimiento necesita aclaración? Es claro y evidente”.

Zoido razona que la actuación policial no fue un capricho y explicó la designación de Diego Pérez de los Cobos, alto cargo de la secretaría de Estado de Seguridad, como coordinador del dispositivo policial respondía a una necesidad de coordinación entre los diferentes cuerpos con el objeto de impedir el referéndum del 1-O. Durante la jornada del 1 de octubre se “usó un mínimo y proporcionado uso de la fuerza”,asegura Zoido, quien añade que el objetivo era el desmantelamiento de los materiales y el cierre de los centros, “en ningún caso la actuación tuvo como objetivos a los votantes”. Pero matiza que, a pesar de que había ciudadanos pacíficos, “se infiltraron muchos radicales que estaban perfectamente organizados y coordinados”, a los que culpa de impedir y dificultar las labores de la Policía Nacional y la Guardia Civil: “Tuvieron que salvar ese impedimento en cumplimiento del mandato judicial encomendado”. Además, se ha escudado en que algunos cuerpos fueron recibidos con violencia.El ministro ha tenido unas palabras especiales para los Mossos d’Esquadra, y no precisamente para alabar su labor. “Absoluta pasividad y poca colaboración con Policía Nacional y Guardia Civil”. En estos términos ha calificado su trabajo el 1-O.

«Si los Mossos hubieran cumplido con sus obligaciones, algunos de los hechos no hubieran tenido lugar”

Zoido ha subrayado que “la limitada eficacia de los Mossos hizo necesaria activar las primeras actuaciones de unidades de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. “El grueso del dispositivo comenzó a partir de las 09:00 horas cuando se recibió la primera petición formal de los Mossos”. De hecho, afirma que “se da la circunstancia de que la mayoría de los casos en los que la policía autonómica decía haber desactivado un centro de votación, el Gobierno catalán ofreció resultados de votación en esas localidades”.

“Los hechos son lamentables y preferiblemente no debieron producirse, pero las Fuerzas y Cuerpos no pueden mirar hacia otro lado”, ha sentenciado Zoido, quien no ha querido despedirse sin volver a lanzar un dardo envenenado a los Mossos: “No me corresponde a mi juzgar si todos cumplieron con sus obligaciones. La Justicia se está encargando de analizarlo. Su máxima autoridad por entonces [el mayor Josep Lluís Trapero] están siendo investigado por delitos tan graves como el de sedición. Quizá, si hubieran cumplido con sus obligaciones, algunos de los hechos no hubieran tenido lugar”.

El costo del dispositivo, que contó con unos 4.500 efectivos de media (los días 30 de septiembre, el 1 de octubre y el día 2 fueron 6.000), ascendió a los 87 millones de euros, incluyendo «gastos de alojamiento, manutención, dietas, productividades y desplazamiento».

 

 

 

 

FUENTE: ELPLURAL