La crisis abierta por la sentencia de La Manada entre el Ministerio de Justicia y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tendrá repercusiones a medio plazo. El enfrentamiento supone el portazo definitivo a las ya escasas posibilidades de renovación de Carlos Lesmes como presidente del órgano de gobierno de los jueces. Las relaciones del también presidente del Tribunal Supremo con el Ejecutivo central no atravesaban por sus mejores momentos desde hace meses y esta última herida ha sido definitiva. Ha perdido las opciones de aspirar a un nuevo mandato y todo apunta a que habrá nuevo responsable al frente del Consejo.

Las fuentes consultadas señalan que el propio Lesmes da por imposible una renovación y ya ha transmitido, en conversaciones con las altas instancias gubernamentales, que espera que el recambio del CGPJ se realice en plazo. La fecha tope para la renovación es el próximo mes de diciembre, cuando se cumplen cinco años desde que fuera nombrado en 2013 para dirigir el órgano constitucional.

La renovación implica no solo la entrada de un nuevo responsable sino también la elección de nuevos vocales. Los candidatos a una y otra responsabilidad van tomando posiciones para la recta final fijada a finales de año y ya comienzan a circular quinielas de ‘presidenciables’ para suceder a Lesmes y también para ocupar una de las 20 plazas de vocales, solo siete de ellas de dedicación exclusiva tras la reforma que introdujo el exministro Alberto Ruiz-Gallardón.

Los ‘presidenciables’

Según informan a El Confidencial fuentes jurídicas, en la carrera por la presidencia se encuentran ya posicionados varios magistrados del Tribunal Supremo. Entre los citados se encuentran Pablo María Lucas, magistrado del Tribunal Supremo competente para conocer de las actividades del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), y Luis María Díez-Picazo Giménez, nombrado en 2015 nuevo presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo tras una agria polémica por la salida de su antecesor, José Manuel Sieira.

También tienen posibilidades la magistrada de la Sala de lo Penal Ana Ferrer, la miembro de la Sala de lo Social Lourdes Arastey, el presidente de la Sala Civil del Tribunal Supremo, Francisco Marín, y el magistrado de la Sala de lo Civil del TS Antonio Salas.

En la carrera por la presidencia se encuentran ya magistrados del Tribunal Supremo como Pablo María Lucas y Luis María Díez-Picazo

En cuanto a los vocales, las asociaciones de jueces ultiman sus propuestas. La Asociación Profesional de la Magistratura maneja nombres como el de su presidente en Cataluña, Luis Rodríguez Vega, y el del magistrado de La Rioja Carlos Orga. Jueces para la Democracia se plantea proponer a Carlos Hugo Preciado, magistrado del TSJ de Cataluña, mientras la Francisco de Vitoria baraja, entres otros candidatos, el nombre de Antonio Viejo, decano de los jueces de Madrid. Como independientes suenan el presidente de la Audiencia Provincial de Cádiz, Manuel Estrella, y el decano de Guadalajara Jesús Villegas.

Los integrantes del CGPJ, nombrados por el Rey y elegidos por las Cortes Generales (Congreso y Senado) entre jueces y juristas de reconocida competencia, no pueden renovar para un segundo mandato ya que son nombrados por un período máximo de cinco años aunque el Consejo saliente continúa en funciones hasta la toma de posesión del nuevo. Según su composición actual, solo siete de los 20 vocales integran la conocida como Comisión Permanente, y en ella también se incluye al propio presidente. La mayoría de los candidatos, 12, deben ser elegidos entre la carrera judicial mientras que otros ocho se escogen entre juristas con más de 15 años de ejercicio profesional.

 

 

FUENTE: ELCONFIDENCIAL