HAY TOMATE EN MAZARRÓN

 

EPÍLOGO.- Enterado por el diario de papel casero de que MURCIA ES LA ÚLTIMA DE LAS REGIONES según el nivel de las universidades alfabetas, apuesto desde el gallinero cansino, dada la situación crítica, otra vez siguiendo la linea española, a la vista del palo que se avecina y avisamos que nos darán como al resto de la España populista y marcial, solo nos queda como único «salvaó», el erudito más versado de la católica patria de limpia espada y hereje arriano de la izquierda vendida en cuatro fincas, Pablo Iglesias, Rex Populorum, que los teólogos del periodismo púnico y versátil, acampados y practicando turismo en Mazarrón, tras las jornadas de fatigas y trabajo en la Sexta TV, aclaman y le llaman como el Servus servorum Dei, servidor de los servidores del dios venezolano. Un PAS a lo grande cuyo heredero terminó injustamente sacrificado por ser un iconoclasta barbudo aunque fuera hijo predilecto del iletrado fingido, y Cónsul Honorario en Bélgica, nación en donde descansa en una modestísima morada que costeamos el pueblo, el poncio catalán, escondido entre el verdor de los billetes de los paraísos de mercaderes y otras élites puras y castas del soberanismo impío que hacen la puñeta al Gallego Impasible.                                     

 

 

OTRO SI.-  Dado el entusiasmo indescriptible de tinte franquista ante el próximo evento milagrero del PP, su congreso extra, la Región será declarada por las distintas tribus acongojadas como Zona Catástrofica Final que traducida al latín, idioma universal sería «finem cladis area», tal como aprendí a la sombra de la loba romana que así mismo me enseñó a mostrar los colmillos. Y como remate políglota digan conmigo, a viva voz y sin cortarse un pelo si lo tiene por suerte «Deus, qui nobis auxilium murcianos. Et virgo Pompillus». Frase que traducida reza como que Dios nos coja confesados. Y la virgen del Pompillo, con el máximo respeto de cristiano prepaulino y su aterrado caballo.

 

Todo tiene su explicación, porque este breve comentario destila soterramiento sin y con AVE NOSTRUM. Les comento en la intimidad más absoluta que estas  palabras esconden consignas cripticas destinadas a los comandos mazarroneros dispuestos a limpiar no solo las playas y a toda la hermosa ciudad mediterránea, también sin ningún género de dudas a los responsables de la mala imagen que se está dando al turismo nacional y extranjero.  Lo de la Urbanización de Camposol es solo el giroscopio del submarino tomatero que ya es prehistórico y casi una anécdota que se ha transformado en una segunda edición del Mar Menor. 

 

 

Aquello de Mariano Yúfera fue un error lamentable, porque siendo humilde y trabajador, fue ejecutado sin piedad aunque cometiera errores de principiante. Parece que el tiempo se ha detenido y Mazarrón aparece como una bella mujer vestida como una anciana. Se llama inmovilismo, vejez prematura y abuso de autoridades. No de una, sino de una reata de escasos escrúpulos. Arrieros de un turismo tumbado por el oportunismo, la codicia y los proyectos fantasiosos que han costado muchos millones de euros tirados a la mar, como la Autovía de Cartagena a Vera cerrada durante siete años y ahora en manos del Gobierno dispuesto a pagar con el dinero de nuestros bolsillos. Pregunto ¿a qué viene tanto silencio cómplice, hubo alguna conexión de altos intereses con el desastre de NOVO CARTHAGO, la Desaladora y otros negocios de cine que se debatieron en un restaurante famoso de El Algar o son historias de la prensa libre que no entró a la cumbre de Lo Poyo? Intuimos algunos que el ex fiscal superior López Bernal estuvo tras la trama y le cortaron el camino, de raíz y mala uva. No apuntamos a los tomateros o a mazarroneros indecentes, pero, suponemos, que hubo algo más que contactos, porque el dinero de izquierdas y de derechas, están  bien casados.Los tomates con sal gustan, evidente.

 

Sabemos poco sobre la tomatína que se puede montar, pero el silencio se paga y se cobra, sospechamos, pero hay más. Ni siquiera la gente de la nueva política ha profundizado, aunque barrunto que hay ciudadanos en el ajo. Mientras espero que ellos canten me pego este kikirikíii a ver si despertamos a las gallinas. Como dicimos los murcianos de pura cepa, tengo como el regomello que durante años Mazarrón fue el centro vital, el Chicago murciano, de negocios oscuros todavía pendientes de ser investigados. El ex fiscal superior López Bernal en determinados momentos habló de la mafia de cuello blanco al hilo del enmarañado montaje a Fernández Bermejo, un día se lo preguntaré.                                                                                                                                             

 

 

EL GALLO