MAUTHAUSEN ACTO 2020

 

Mauthausen, situada en el norte de lo que hoy es Austria fue parte de la Gran Alemania. Durante la II Guerra Mundial gran parte de la producción alemana corrió por cuenta del trabajo esclavo, que formaba parte de una estructura económica represiva que concentraba mano de obra esclava según las necesidades de la maquinaria de guerra alemana, mediante campos de concentración y exterminio que eran parte del sistema penal de la Alemania de Hitler.

 

En Mauthausen el eje de la actividad era el material de construcción: enclavado en una zona de enormes canteras de granito, los prisioneros picaban y transportaban piedra hasta el límite de su resistencia física. En este campo, como en otros, el exterminio se llevaba a cabo de forma “científica”: sí, había cámara de gas, horca, experimentos médicos y fusilamientos, pero se trataba de que los presos acabaran sucumbiendo sobre todo por agotamiento e inanición. Lo consiguieron con unos 120.000 de los casi 200.000 que pasaron por allí a lo largo de la guerra. Si se cuentan los subcampos que dependían de Mauthausen, más de 300.000.

 

Muchos de ellos, 7.200 eran españoles (400 murcianos), y entre ellos 44 vecinos de Mazarrón. Perdieron la vida 4.427 y solamente una minoría tuvo la fortuna de escapar con vida de aquel infierno, entre ellos 11 mazarroneros sobrevivieron a la barbarie. Al acabar la guerra civil muchos combatientes y civiles republicanos se exiliaron a Francia. Tras la conquista alemana de este país en 1940 el III Reich se encontró con ellos en las manos. La entonces mano derecha del general Franco, Serrano Suñer, respondió a la pregunta alemana ¿qué se debía hacer con ellos?, señalando que el gobierno español se desentendía de su suerte. Allá por tanto, fueron a parar muchos “rojos españoles” que, al igual que hicieron en la resistencia francesa demostraron un enorme grado de compromiso y organización.

 

 

Desde 1995 este monumento ante el que nos juntamos hoy, recuerda a los vecinos deportados de nuestro pueblo. Aquí cada año la corporación municipal les rinde homenaje, pero los nombres grabados en este monumento no son suficiente para recuperar la memoria de estas personas. Tenemos que seguir trabajando y aportando medios al equipo de trabajo local que intenta reconstruir la trayectoria vital de los mazarroneros que pasaron por Mauthausen y otros campos de exterminio, para poder contar a todos los que pueda interesar que aquellas personas no perdieron la raíz que les unía con su pueblo, y que su tierra no olvidará a quienes sufrieron tan dramática prueba de vida.   

 

 

PRENSA Cs