El 11 de noviembre del 2019 es una fecha marcada en negro en la historia de Ciudadanos (Cs). Su hasta entonces único presidente, Albert Rivera, dimitió tras un catastrófico resultado electoral que significó la pérdida de 47 de sus 57 escaños en el Congreso. Aquel día, sin embargo, hubo quienes decidieron que era la hora de dar un paso al frente e implicarse políticamente en el partido. Fue el caso de Anna Grau, periodista y escritora, que se afilió entonces a Cs aunque su militancia no trasciende hasta ahora.

Hoy, según ha podido saber ABC en exclusiva, Inés Arrimadas la presentará como integrante de la candidatura de Cs en las próximas elecciones catalanas, que se celebrarán el 14 de febrero si la pandemia del coronavirus lo permite. No será el suyo un papel testimonial ni un puesto simbólico. Grau (Gerona, 1967) ocupará el número dos de la lista por Barcelona. Por delante solo tendrá al aspirante de Cs a la Generalitat y actual líder de la oposición en Cataluña, Carlos Carrizosa.

Aunque las fuentes consultadas no especifican los detalles, este diario sí ha podido confirmar que hoy se hará oficial su fichaje en un acto junto a Arrimadas y Carrizosa que tendrá lugar esta mañana en Barcelona. La dirección del partido, muy satisfecha con su incorporación, espera dar un salto cualitativo en la defensa de un espacio constitucionalista, transversal y de centro.

Licenciada en Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona, cuenta con varios libros publicados como «El día que va a morir el presidente» (1999), «#Podemos» (2014) o «¿Los españoles son de Marte y los catalanes de Venus?» (2015). Como periodista, fue corresponsal en Nueva York de este periódico y en la actualidad colabora en medios como RTVE, La Sexta o La Ser, entre otros. También es columnista en «The objective» y en «The New Barcelona Post».

Grau, acostumbrada al acoso separatista en redes por su defensa de la Constitución

El pasado julio, fue elegida presidenta de Societat Civil Catalana en Madrid por su firme compromiso con el constitucionalismo. Una actitud que le ha llevado en los últimos tiempos a situarse en el centro de la diana del separatismo más radical. Un ejemplo es el acoso sufrido por Grau ante sus reiteradas denuncias del «sectarismo» y «ultranacionalismo» de la entidad Plataforma per la Llengua, regada con dinero público por el Govern autonómico, que entre otras cosas promueve la vigilancia a niños para garantizar que conversan solo en catalán en los recreos.

Las amenazas y ataques que la persiguen en redes han llevado a asociaciones como la FAPE, la APM y la Asociación de Periodistas Pi i Margall a condenar las presiones sufridas por ella para ejercer un periodismo en plena libertad.

En el lugar de Roldán

Con su fichaje, Cs ocupa la plaza destinada en un primer momento a Lorena Roldán, quien dio un portazo a Cs para integrarse en la candidatura de Alejandro Fernández (PP). Según fuentes del núcleo de Cs, a Roldán se le había asegurado que sería la número dos por Barcelona, aunque ella exigió un compromiso por escrito que la dirección no estaba dispuesta a asumir para no sentar precedentes.

«La gente no va a premiar la deslealtad», subraya un dirigente de Cs, convencido de que la espantada de Roldán al PP no tendrá consecuencias negativas para los liberales. «Se va a un partido de derechas», advierten en Cs, donde reclaman el centro para sí. Ahora, con la incorporación de Grau pretenden abonar ese espacio político, muy codiciado entre las fuerzas constitucionalistas.

La expectativa con el fichaje de Grau es presentar al electorado catalán un rostro conocido, con exposición mediática –especialmente allí– y que se asocie fácilmente con la oposición frontal al nacionalismo en todas sus formas. Sus libros y publicaciones en prensa son el mejor aval del primer fichaje estrella de Arrimadas.

 

 

FUENTE: ABC