El Partido Popular mira el espacio de centro que ocupa Ciudadanos con indisimulada avidez. Su objetivo, nada oculto, es recuperarlo y hacerlo suyo, pero sin empujar demasiado para no provocar un efecto contrario. En Génova tienen un plan previsto que se va cumpliendo paso a paso. Después de laruptura con Vox, los populares se sienten más «centrados» y creen que antes o después acabarán abarcando el espacio que hay entre el PSOE y el partido de Abascal.

La «ocupación» de ese espacio que perdieron en buena parte y que Ciudadanos supo reivindicar a tiempo, se hace en varias direcciones, pero en todas aparece como pieza fundamental el secretario general del PP, Teodoro García Egea. El número dos de Pablo Casado tiene una excelente relación con José Manuel Villegas, antiguo secretario general de Ciudadanos. Ese entendimiento les viene de las horas de negociación que compartieron después de las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2019, cuando lograron cerrar acuerdos tan decisivos como los de Madrid, Murcia o Castilla y León.

Gracias a esa buena relación, la nueva Fundación Propósito, próxima al PP, ha fichado a Villegas. Pero además Génova, por instrucciones de García Egea, ha elegido al despacho de abogados de Rivera y Villegas para recurrir la ley catalana de alquileres. Es un gesto significativo, dentro de un contexto de acercamiento progresivo que confirman en la sede nacional del PP.

Los bandazos

Mientras se produce esa aproximación de los «popes» clásicos de Ciudadanos al PP, en las filas populares asisten como espectadores silenciosos a lo que califican de «bandazos» de Inés Arrimadas al frente de esta formación política. «Se está cavando su propia tumba», comentan en el PP en privado, después de ver el intento de Arrimadas de negociar con el PSOE pese a los acuerdos con Bildu y ERC.

En público, el PP evita a toda costa hacer una sola crítica a Ciudadanos ni a su estrategia actual. Pablo Casado expresó el jueves, al terminar el debate de totalidad de los Presupuestos, su máximo respeto por Arrimadas y por las decisiones que estime oportuno tomar. El presidente del PP mantiene una «muy buena relación» con la líder de Ciudadanos. El objetivo es que cuando lleguen unas nuevas elecciones, la tendencia natural sea la fusión por absorción en las urnas. Ante el declive de Ciudadanos, Génova ha optado por no molestar demasiado en la lenta caída que están observando.

En ese contexto, en el PP se apuesta, ahora mismo, por presentarse a las elecciones autonómicas catalanas con siglas propias. En todo caso, por una cuestión práctica, podrían plantearse una solución conjunta en las provincias de Lérida y Gerona para optimizar el resultado.
 
 

FUENTE: ABC