Los expertos se reúnen hoy para analizar la última campaña arqueológica y debatir la urgencia del rescate de la embarcación

 

El barco fenicio ‘Mazarrón II’ afronta su semana más decisiva desde su descubrimiento hace tres décadas en el lecho marino de la playa de La Isla. Su futuro dependerá de las resoluciones que se adopten en dos citas claves. La primera, hoy lunes, en Mazarrón, cuando se reúne la comisión de seguimiento (formada por expertos y representantes de las tres administraciones) para analizar los resultados de la última campaña arqueológica, encargada por la Consejería de Cultura para comprobar el estado de conservación del pecio. La segunda está prevista para el próximo jueves en Madrid, cuando la Comunidad Autónoma y la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio confían en llegar a un acuerdo sobre la puesta en valor de la embarcación, datada en el siglo VII antes de Cristo. El principal punto de debate es si la nave corre peligro en su actual emplazamiento, dentro de un ‘sarcófago’ de hierro bajo el agua montado a finales de los años noventa tras una excavación.

Los expertos de la comisión de seguimiento consultados por ‘La Verdad’ no ocultan su preocupación y creen que esta joya de la arqueología subacuática (catalogada como bien de interés cultural) está en serio peligro. De hecho, ya hay previsto un plan de rescate urgente para actuar de inmediato, antes de que se presenten los temporales del cambio de estación. Sin embargo, en el Ministerio (asesorados por los profesionales del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena) no lo tienen tan claro. Prefieren esperar a los resultados de la última campaña antes de pronunciarse y, en cualquier caso, confían en que la decisión que se adopte sea consensuada entre las dos administraciones.

En caso de decidirse el rescate de emergencia, el ‘Mazarrón II’, de 8,10 metros de eslora y 2,25 de manga, no se extraería de una sola pieza, sino que se desmontaría «siguiendo las líneas de fractura conocidas y las juntas arquitectónicas». Después, se depositarían los restos en unas balsas de la comunidad de regantes para su desalación y, posteriormente, serían trasladados a un laboratorio (se baraja Arquatec, en Cartagena) para su consolidación y restauración.

El Ayuntamiento ya ha aprobado una solicitud formal para que la nave acabe exponiéndose en el municipio, en un nuevo museo que se construiría en el Cabezo del Faro, frente a la playa de La Isla. Sin embargo, ese futuro equipamiento no cuenta aún con proyecto ni con presupuesto. El equipo de gobierno baraja incluir una partida en las próximas cuentas municipales.

 

 

FUENTE: LAVERDAD