La nueva encuesta del CIS reafirma la vigencia del bipartidismo en la Región, pero también le otorga a Ciudadanos un papel clave en la futura formación de gobiernos. Todos los partidos pueden extraer elementos para el optimismo, menos Podemos, que languidece frente a la recuperación del PSOE

 

La reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha levantado enorme polvareda esta semana, no tanto por los resultados de intención de voto que ofrecía, como por la polémica suscitada por los cambios introducidos en su elaboración, tanto en la metodología para asignar los porcentajes de voto por partido, como en la muestra, que aumenta de tamaño, y en la periodicidad, que pasa a ser mensual.

El hecho de que el PSOE salga bien parado en los resultados y que el responsable de los cambios en la encuesta sea, como presidente del CIS, un histórico dirigente socialista, José Félix Tezanos, ha inflamado la desconfianza y disparado las críticas. Pero es previsible que la controversia remita en los próximos meses, a medida que vayan saliendo las encuestas de esta nueva serie y se pueda evaluar la evolución de los resultados.

Los datos en la Región de Murcia, lo que constituye otra novedad, puesto que hasta ahora no se ofrecía información territorializada, hay que tomarlos con precaución, ya que se basan en una muestra mínima de 85 entrevistas, pero, aun así, ofrecen elementos para su análisis si se comparan con otros estudios demoscópicos anteriores y se aprecian a la luz de la realidad política murciana.

En principio, casi todos los partidos pueden extraer conclusiones optimistas. El PP, aunque pierde la mitad de sus votos con respecto a las elecciones generales de 2016, porque sigue a la cabeza en las preferencias de los murcianos, con un 24,7% de votos; el PSOE, con un 23,5%, porque nunca había estado tan cerca de los populares en los últimos 23 años, y Ciudadanos, porque, ante el casi empate de los dos anteriores, consigue un enorme poder en el mapa político murciano, muy por encima del 14,1% de intención de voto que le asigna el CIS en su barómetro de septiembre.

Solo Podemos, que se queda con un 7,1%, carece de rayos de luz a los que agarrarse, ya que baja con respecto a las últimas generales y también en comparación al barómetro de primavera del Cemop, la última y más fiable encuesta regional publicada hasta ahora.

La traducción en diputados del Congreso del reparto de votos que ofrece el trabajo del CIS publicado esta semana no muestra muchos cambios con respecto a la situación actual. El PP perdería un escaño en la Cámara Baja, y pasaría de cinco a cuatro; el PSOE se anotaría el parlamentario que se le resta al PP, y sumaría tres, frente a la pareja que ahora posee, y Ciudadanos y Podemos mantendrían los dos y un diputados, respectivamente, con que ahora cuentan en el palacio de la madrileña Carrera de San Jerónimo.

Más del 50% del voto directo de los murcianos encuestados por el instituto demoscópico público se lo repartirían el PP y el PSOE, lo que indica que el bipartidismo sigue plenamente vigente en la Región.

Sin embargo, si la reducción de las diferencias entre ambos partidos se mantiene de cara a los comicios locales y regionales del próximo mes de mayo, el más favorecido será Ciudadanos, que parece haber consolidado su mejoría en la Región, por lo que volvería a ser el árbitro de la investidura del próximo presidente de la Comunidad Autónoma.

La extrapolación de los resultados del CIS de septiembre a un escenario de elecciones autonómicas carece de rigor científico, pero qué pasaría si se hiciera. El PP perdería seis escaños en la Asamblea Regional y pasaría de 22 a 16; el PSOE ganaría dos y alcanzaría los 15; Ciudadanos ganaría cinco y llegaría a los 9, y Podemos perdería uno de los seis que ahora posee.

Lo que ocurra en el futuro es posible que no tenga nada que ver con este escenario, puesto que son muchas las piezas en movimiento. En primer lugar, porque el desgaste del Gobierno de Pedro Sánchez parece inexorable tras los últimos escándalos que han salpicado a varios de sus ministros, y que el CIS no evaluó porque el trabajo de campo se realizó antes, una circunstancia que terminará lastrando la fulgurante carrera electoral que el líder regional socialista, Diego Conesa, emprendió desde su nombramiento como delegado del Gobierno en Murcia. Y, en segundo lugar, porque la irrupción de Somos Región influirá, en mayor o menor grado, en el reparto final del voto de los murcianos.

La encuesta del CIS ofrecía en la Región la singularidad de otorgar a Vox una intención de voto del 4,7%, cuatro veces más que el porcentaje cosechado en el conjunto de España. Son en su mayoría antiguos votantes del PP, al que probablemente vuelvan tras la derechización emprendida por Pablo Casado.

Mucha tela por cortar

Lo que cada vez parece estar más claro es que Ciudadanos jugará un papel clave de ahora en adelante, algo de lo que la dirección regional de la formación naranja es plenamente consciente y con lo que ya ha empezado a jugar. En la primera reunión con el Gobierno regional para hablar del proyecto de Presupuestos de 2019 no se comprometió a nada y exigió mucho, empezando por el cumplimiento de todas las enmiendas pactadas para este año que siguen pendientes.

A pesar de su mayor afinidad política y económica con los populares, Ciudadanos trata de hacer equilibrismos en la Asamblea Regional y no duda en aliarse con el PSOE y Podemos si lo considera necesario.

Esta actitud tiene desconcertado al PP, que a veces no acierta a manejar con soltura estas relaciones de tira y afloja. Un ejemplo es la proposición de ley de publicidad institucional, presentada por Podemos, que se tramita en la Asamblea Regional. Los populares estaban convencidos de que no saldría adelante porque contaban con que Cs no la aceptaría, por lo que se vieron sorprendidos esta semana cuando vieron que los naranjas pactaban con Podemos y el PSOE una serie de enmiendas a la norma.

El PP, si quiere seguir gobernando en el futuro, debería ir pensando ya en que tendrá que subir su oferta e incluso aceptar socios en el Ejecutivo, algo que no descarta Ciudadanos si se presenta la ocasión, según reconoció su líder, Miguel Sánchez, en una entrevista a ‘La Verdad’ el pasado mayo.

 

 

FUENTE: LAVERDAD