La ex presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes acaba de enviar al registro de la Asamblea su renuncia al acta de diputada. De esta forma, ya no tendrá que asistir a la votación de investidura de su sucesor, Ángel Garrido, que se producirá la semana que viene en una fecha aún por concretar.

En el PP regional daban por seguro que la ya ex jefa del Ejecutivo regional dejaría también su escaño, aunque en un principio había manifestado su intención de quedarse en el hemiciclo de Vallecas hasta el final de la legislatura como parlamentaria rasa con «dedicación exclusiva». Finalmente ha reconsiderado su posición inicial y este martes ha formalizado su desvinculación total de la política.

El entorno de Cifuentes no ha desvelado si, tras dejar el acta de diputada, pedirá la reincorporación a su puesto de funcionaria del Cuerpo de Técnicos Superiores de la Universidad Complutense, ya que no podrá cobrar el sueldo vitalicio para ex presidentes de 8.500 euros al mes que ella misma eliminó al suprimir el Consejo Consultivo donde se habían recolocado tres de sus predecesores, Joaquín Leguina, Alberto Ruiz-Gallardón e Ignacio González. A partir de este momento quiere «recuperar su anonimato» y no dar más detalles de su vida privada.

Lo que sí niegan es que se hayan producido presiones para que diera el paso atrás definitivo por parte de la dirección nacional del partido, que desde el principio manifestó que no tenía problema con que conservara el acta como diputada rasa con «dedicación exclusiva». La decisión de renunciar a ella casi dos semanas después ha sido «personal» y tomada en el momento en que «ella ha creído conveniente».

Con su renuncia, registrada este martes a las 10.30 horas, evita la incómoda fotografía que la hubiera inmortalizado ya relegada de la bancada de sillones rojos reservada a los miembros del Gobierno que ocupaba hasta ahora a un asiento de segunda fila. Además, supone el adiós definitivo a su carrera política de más de dos décadas después de que también haya renunciado a la presidencia del PP regional forzada por la polémica de su máster y la difusión del vídeo sobre su hurto frustrado de cremas en un supermercado hace siete años.

Dada la matemática parlamentaria actual, los ‘populares’ necesitan que los 48 representantes que forman su grupo estén presentes en la sesión de investidura de Garrido como presidente, además de los votos de los 17 de Ciudadanos, para alcanzar la mayoría absoluta de 57 votos favorables necesarios en la primera vuelta. Si no hubiera renunciado a su acta, la ex jefa del Ejecutivo autonómico se hubiera visto obligada a acudir al Pleno para no impedir con su ausencia el nombramiento de la persona que heredará su cargo.

Su escaño en la Asamblea lo ocupará Federico Jiménez de Parga, licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Periodismo por la Autónoma y diputado en las cuatro últimas legislaturas. El nuevo diputado, que ya ha confirmado que acepta el puesto, según ha informado el presidente en funciones, iba el número 74 de la lista con la que la que el partido mayoritario concurrió a las elecciones autonómicas de 2015.

En lo que va de esta nueva legislatura, 20 diputados del PP habían renunciado a su acta, la mayoría debido a su nombramiento como altos cargos del Gobierno regional, aunque también ha habido dos casos de dimisión forzosa tras su imputación en la presunta trama de corrupción que se investiga en ‘Gürtel’, el de Daniel Ortiz y el de Josefa Aguado. Cifuentes ha sido la número 21 en marcharse del hemiciclo desde que en junio de 2015 se constituyó el Parlamento.

De la presidencia del PP de Madrid dimitió con una carta enviada a la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, en la que le pedía que informara de su decisión a Mariano Rajoy. El líder del partido, a su vez, sólo se ha despedido de ella públicamente con la firma del real decreto con el que se oficializa su renuncia como presidenta regional y en el que el jefe del Gobierno central le agradece con una fórmula enlatada «los servicios prestados».

 

 

FUENTE: ELMUNDO