La formación naranja quiere una señal inequívoca de independientes y socialistas lo antes posible. Las posiciones siguen alejadas entre los socios de Gobierno por la mano tendida de Vivancos a Campillo y la creciente sintonía de Muñoz con Miras. Cs quiere un acuerdo tranquilo de colaboración para sacar el pueblo adelante, donde todos los grupos participen, incluso el PP con quien gobiernan en la C.A.R.M., y juntos reivindicar las numerosas e inexcusables carencias que el pueblo padece, desoídas y postergadas durante décadas por sectarios gobiernos regionales.

Ciudadanos apremia a UIDM y PSOE para que se decidan sobre su oferta de caminar unidos en la gobernanza municipal hasta el final de legislatura. El partido liberal quiere tener de aquí a fin de año una respuesta, o al menos una señal inequívoca de Campillo o Miras, a la mano tendida de Cs, según indican fuentes contrastadas por la dirección naranja. Marisol Vivancos y Soledad Muñoz deben desojar la margarita de una vez y dejar claro lo que hay sin medias tintas, si quieren gobernar o hacer oposición, convenir dentro o tratar fuera. Conformismo y titubeos en política acaban pasando factura y la incertidumbre que trasmiten a su electorado también.         

 

 

Cierto es que dentro del PSOE existe malestar con sus colegas de Gobierno, con UIDM, porque consideran que les puentean y dejan solos en algunas iniciativas. Para finales de diciembre ya estará todo el pescado vendido, previsiblemente, solo la pandemia sanitaria ha puesto freno a algunas de las sugerencias que desde los “despachos influyentes” se exigen y alarga lo inevitable, para bien o para mal, pero la proximidad del ecuador de la ocasional legislatura, sube la temperatura en la corporación con el habitual calentamiento de los partidos políticos.                                                                                                                                     

Una vez superado ese trámite, para el que se necesitará la presión decisiva del “Sanedrín Fáctico”, convertido, en juez y parte del objetivo principal del “establishment local”, es muy posible que el partido naranja, si es ninguneado otra vez, se vaya alejando del Equipo de Gobierno y termine bloqueando asuntos cruciales con el resto de la oposición. Es el llamado ‘sálvese quien pueda’, tal y como adelantó este colectivo.

Hasta el momento, el principal escollo de Cs con el Equipo de Gobierno para intentar sacar adelante temas enquistados es poder consensuarlos y acoplarlos en las cuentas públicas del próximo año. Poner de acuerdo a los dos socios de Gobierno que andan al quite sin acordar ni encajar contenidos culturetas, sociales y de logística-infraestructura, parece harto complicado. Todo ello en el actual contexto de crisis económica por culpa de los efectos del coronavirus. Las posiciones entre ambos partidos del centro-derecha y centro-izquierda están alejadas, y, aunque misteriosamente dan vaselina en exceso a VOX y estopa al equipo naranja, no es del todo descartable un acuerdo in extremis con Ciudadanos. Esta sobrerrepresentación política-conservadora-populista, permite abiertamente a Campillo, rentabilizar mucho mejor la correlación con Vox en futuros sufragios y dejarse una puerta abierta.                                                                                                                                    

Cuando se trata de mantenerse en un poder que, si bien les corresponde (democráticamente), no merecen por su calidad humana y política. La envidia podrida de los correligionarios y entre los “lobbys benefactores” que andan al quite, amos y señores de los partidos, han hecho de este pueblo un lodazal. No hay rincón en que las zarpas de ese “golem pestífero” pergeñado por la “trama invulnerable” no intenten hurgar. Para ello mienten y actúan impunes, se muestran como divos arrogantes en su cósmica ignorancia, intimidan a los débiles, adulan a los poderosos, rebajan la condición de representantes públicos a meras vendettas mafiosas y se muestran, en fin, como los monstruos que hemos engendrado cuando decimos que la razón y la justicia debían soñarse porque lo moderno eran los políticos poco claros de tertulia bulliciosa y Facebook diseñado. “Los caciques son parásitos de pura apariencia democrática”.

 

COLECTIVO “EN CLAVE TRANSPARENTE”