La nueva corporación inicia su andadura y el Equipo de Gobierno en Pleno Municipal aprueba el nuevo organigrama político-funcionarial para su buen funcionamiento, las retribuciones de los concejales y personal de confianza, así como las asignaciones a los grupos municipales.

PSOE y UIDM, con el voto en contra de PP y Vox y la abstención de Ciudadanos, han aprobado las retribuciones de los concejales y asignaciones a los grupos municipales de la nueva corporación municipal.

El alcalde de Mazarrón, Gaspar Miras, y el líder de UIDM, Ginés Campillo, percibirán lo mismo: 52.000 euros distribuidos en 14 pagas.

Se mantiene el sueldo de los concejales con dedicación exclusiva que será de 30.000 euros. Esta asignación la recibirán los ediles socialistas Plácida Gómez, Miguel Ángel Peña y Raquel Raja, y los independientes José María Moreno y Silvia García.

 También se mantiene la retribución de 16.000 euros para los puestos con dedicación parcial que ostentarán los concejales Francisco José García (PSOE) y Conchi Aparicio (UIDM).

Silvana Buxton (PSOE), por asistencia como presidenta de la Comisión Informativa de Descentralización y Camposol, recibirá 700 euros por comisión. Mientras que Tomás Ureña, por asistencia como presidente de la Comisión de Urbanismo, tendrá una remuneración de 1.000 euros por comisión.

Las asignaciones a los grupos municipales para los gastos de administración de los mismos será la misma que en la anterior legislatura: 250 euros/mes por grupo y 100 euros/mes por concejal.

Un total de 7 puestos -máximo que permite la ley, quedarán asignados a los servicios generales del Ayuntamiento, dependiendo directamente de Alcaldía, y son: Jefe de gabinete (27.000 euros), Coordinador de concejalías (25.000 euros), Asistencia a concejalías (16.000 euros), Jefe de prensa (21.000 euros), Asistente redes sociales (21.000 euros), Asistente ‘Línea Verde’ (18.000 euros) y Asesor política social (25.000 euros).                     

       

 

Cuando se comienza un nuevo periodo político en el que se pretende de verdad un  cambio importante, o se ha sufrido con anterioridad alguna que otra decepcionante alianza de poder un tanto antiestética, e incluso se nota a la ciudadanía harta-cansada de dirigentes carentes de ideario (casi el 50% no vota) y de tanto circo mediático convertido en bochornosos espectáculos como los vividos en anteriores legislaturas, se necesita empezar de nuevo y explorar otras sendas de gobernanza diferentes en ideas y conclusiones. Solo queda «hacer borrón y cuenta nueva». Hay que aparcar el sectarismo engendrado y abrirse de veras a iniciativas ciudadanas en otros ámbitos, como el económico, social, cultural y empresarial. No son pocas las ocasiones en las que podemos hacer uso de este dicho, pero también se utiliza cuando sentimos que la perniciosa etapa en la que estamos ha llegado ya a su fin y es hora de empezar algo distinto sin tanta hostilidad.

De alguna manera Mazarrón necesita estrenar un cuaderno diferente, comenzar a redactar un episodio nuevo o escribir un nuevo capítulo de su historia. Soy de la idea de que los cambios no solamente son importantes y necesarios, sino que son hasta inevitables, si realmente somos conscientes de ellos y de su significado o trascendencia. Estos, nos ayudan a crecer como personas y como sociedad, a conocernos, a mejorar nosotros mismos, a explorar la diversidad de capacidades como un pueblo unido, a descubrir situaciones nuevas, dentro y fuera de las instituciones, a evolucionar…

Pero me hago la siguiente pregunta: ¿Es necesario borrar lo que hemos vivido hasta ahora para empezar un nuevo camino? Creo que la idea de borrón, de deshacernos de lo anterior, de sentir que estamos frente a un bloc de notas nuevo, limpio y en blanco, nos puede ayudar mucho para ‘empezar de nuevo’. Pero me gustaría sugerir que, en realidad, la política es un camino que tiene diferentes paradas, estaciones y que, en realidad, no es solo una cuestión de empezar de nuevo sino también de continuar con lo poco de bueno alcanzado hasta hoy, ser conscientes de cuándo es el momento de hacer un trasbordo y cambiar de dirección, o cuando es el momento de poner un punto y aparte para pasar a otras acciones, a otras formas de actuar, a otras batallas…

 Lo cierto es que somos lo que somos por todo lo que hemos vivido y experimentado hasta el día de doy, y esto no tiene por qué ser algo que nos limite, sea lo que sea lo que hayamos pasado o soportado, siempre que nuestro foco esté en el aprendizaje adquirido. Por eso, aunque quizás haya cosas que nos gustaría borrar del siniestro pasado, puede que sea más grato pasar página y pensar que el borrón realizado no es algo perdido de otra nueva cuenta por ajustar, más bien parte del camino que nos ayuda a emprender y continuar el viaje en una nueva etapa. Es una cuestión de interpretación y de ver qué es lo que realmente nos ayuda y nos aporta para continuar este fascinante viaje de convivir en armonía.

 Puede que en algunas ocasiones deseemos borrar todo lo anterior para lanzarnos a algo nuevo, hacia lo desconocido, hasta lo inexplorable…. Justificado por razones de peso y por la imperiosa necesidad de hacer borrón y cuenta nueva de acontecimientos tan sangrantes y dolorosos para un pueblo sufridor como el mazarronero, abocado al caciquismo despiadado y al clientelismo más servil. «El verdadero secreto del cambio está en enfocar toda la energía en construir lo nuevo y no en combatir lo antiguo».!! Y si hay que empezar de cero, pues se empieza!!.

 

                

 

 

COLECTIVO «EN CLAVE TRANSPARENTE»